En los minutos iniciales del filme, vemos a Deadpool masacrar a un grupo de agentes de la TVA usando el esqueleto de adamantium de Wolverine como arma. La sangrienta escena establece el tono para el resto de la película e intercala los jocosos pasos de baile del Mercenario al ritmo de Bye Bye Bye, de NSYNC.

Pero la elección de la legendaria boy band liderada por Justin Timberlake para musicalizar la secuencia de apertura de Deadpool y Wolverine ha estado lejos de ser casual o por capricho. El personaje interpretado por Ryan Reynolds hizo una referencia previa a NSYNC y al posible uso de su música en sus películas, aunque lo más probable es que no lo recuerdes.

Deadpool & Wolverine volvió a poner a Nsync en el centro de atención. La película, que dominó la taquilla estadounidense con 211 millones de dólares en su fin de semana de estreno, presentó a Deadpool interpretando el icónico éxito de Nsync Bye Bye Bye en su inolvidable escena de créditos iniciales.

Este resurgimiento del interés ha catapultado al clásico del año 2000 de nuevo a las listas de éxitos, y actualmente Bye Bye Bye se encuentra en el puesto N.° 35 de la lista de iTunes de Estados Unidos. También llegó al top 20 en Spotify global en el puesto 16 (+22) con 3.344 millones de reproducciones.

Para encontrar la referencia previa a Nsync tenemos que remontarnos al estreno de Deadpool 2 en 2018. Más precisamente, al debut de Ashes, la canción original que interpretó Céline Dion para la banda de sonido de la segunda película del antihéroe de Marvel.

El videoclip oficial incluía a un Deadpool bailarín que acompañaba a la cantante canadiense. Sobre el final, en tanto, el Mercenario Bocazas de Ryan Reynolds aparecía para felicitar a la artista, pero le pedía que repitiera su actuación porque había sido demasiado perfecta. “Esto es Deadpool 2, no Titanic”, argumentaba. Sin embargo, se topaba con la negativa de Céline Dion, quien no estaba dispuesta a bajar la calidad de su interpretación. “Dios, tendría que habérselo pedido a NSYNC”, decía el personaje.

La apertura

La arrasadora película también ayudó a un resurgir del icónico tema de Madonna de los 80, Like A Virgin, que aparece en la película.

Respecto a Like a prayer tenemos que esta canción lanzada al mercado en 1989, ha vuelto a ser un éxito comercial que tras el estreno de Deadpool y Wolverine tiene 361 millones 578 mil 959 reproducciones escalando rápidamente en el top 10 de los temas más escuchados de la cantante y aumentando 4 millones 178 mil 213 reproducciones después del lanzamiento de la película A nivel mundial, esta cantante suma 37.5 millones de escuchas mensuales.

YouTube video

La página oficial de YouTube de la banda también se ha actualizado para reflejar esta nueva fama, renombrando el video musical “NSYNC – Bye Bye Bye (Official Video from Deadpool & Wolverine)” y actualizando la descripción para incluir una mención de su participación en la película.

¿No es Ryan Reynolds quien lo baila?

Aunque Ryan Reynolds sea un excelente artista, finalmente aclaró que él no es el hombre responsable del famoso baile viralizado y replicado en redes sociales, sino que el mérito le corresponde al bailarín profesional de 28 años, Nick Pauley.

El propio Pauley también ha compartido su emoción por el reconocimiento y la oportunidad de interpretar al personaje. El domingo, publicó un video en Instagram donde se lo puede ver nuevamente interpretando la coreografía. En el pie de foto, agradeció a Reynolds por “creer” en él para interpretar a Dancepool, y calificó la experiencia como “el mayor honor de mi vida”.