Antonio es uno de los participantes más tímidos del certamen, muy querido por sus compañeros e integrantes del jurado. Durante la gala de eliminación del domingo, el participante estuvo cerca de abandonar el certamen y, para lograr que se relaje, Donato se acercó a su isla y aplicó una estrategia especial.
El desafío de la jornada consistía en realizar chorizos y en medio del nerviosismo de los participantes, Donato le robó una sonrisa al salteño.
Lo cierto es que el integrante del jurado llegó justo para cuando Antonio lograba armar la máquina para armar los chorizos, pero lo notó muy tenso, por lo que optó por sacar a relucir su lado humorístico. “¿Estás bien Antonio? ¿Está poseído? ¿Qué es toda esta cosa acá? ¡Estás poseído!”, dijo.
Luego, tomó al joven al estilo del estereotipo de los exorcistas de la TV, y comenzó a doblarlo en dos como si se tratara de un muñeco.
“¡Sacalo! ¡Sacalo! ¡Sacalo!”, gritaba Donato mientras seguía doblando al salteño, que así se distendió un poco. “Metete un poco con pilas. Metete ahí. Es muy magra esta mezcla, le falta grasa”, instruyó al joven, para que arme el chorizo como corresponde.
Con información de Ciudad
