El delito de secuestro coactivo es uno de los más graves previstos en el Código Penal argentino: implica privar de la libertad a una persona mediante violencia o intimidación con el objetivo de obligarla a hacer, no hacer o tolerar algo en contra de su voluntad. Cuando se agrava, como en este caso, por la participación de tres o más personas, las penas se elevan considerablemente y pueden alcanzar cifras cercanas a las de los delitos más severos.
Bajo ese encuadre, el fiscal de Delitos No Especializados Gabriel Blanco avanzó en las últimas horas con la imputación y el traslado al penal de tres sospechosos clave en la causa que sacudió a Las Heras la semana pasada, que fue revelada por El Sol. Se trata de Fernando Raimundo Pesetti, su hija Claudia y el mecánico Enrique Maximiliano Ríosfrio, quienes quedaron acusados por violación de domicilio, secuestro coactivo agravado y abuso de armas, todo en concurso real.
Dramático caso en Las Heras: por un robo lo secuestraron, le dispararon y lo dejaron tirado en una ruta
Un violento episodio que incluyó un presunto secuestro, amenazas con armas de fuego y un disparo dejó este martes como saldo a un herido y tres personas detenidas en Las Heras, entre ellas al sujeto que mató al llamado “hombre más…
La decisión del representante del Ministerio Público se apoyó en una teoría del caso que ubica a los tres detenidos como protagonistas directos de la violenta secuencia ocurrida el martes por la mañana. Para la fiscalía, no se trató de un hecho aislado, sino de una cadena de sucesos que comenzó con un presunto robo y derivó en una represalia que escaló en gravedad hasta configurar un secuestro con disparos.
La situación judicial del trío es compleja. Bajo la figura del concurso real, las penas de cada delito se suman, lo que ubica el eventual castigo en una franja que va de los 11 años y medio a los 30 años de prisión. Ese cálculo surge de la combinación de las escalas penales previstas para el secuestro coactivo agravado (de 10 a 25 años), el abuso de armas (de 1 a 3 años) y la violación de domicilio (de 6 meses a 2 años).
De acuerdo con la reconstrucción que manejan los investigadores policiales y judiciales, todo se originó cuando al menos dos hombres ingresaron a robar a una casa de calle Sarmiento de Las Heras. Entre ellos, aparece mencionado Miguel Agustín Barros Cornejo, de 25 años, quien horas después terminó en el centro del expediente, pero en calidad de víctima de un presunto secuestro.
Siempre según la hipótesis de los pesquisas, tras advertir el robo, los ahora imputados habrían salido en una camioneta blanca en busca de los autores. Registros de cámaras de seguridad y testimonios los ubican llegando a la escena y participando de una persecución que tuvo un desenlace violento horas más tarde.
En ese contexto, Barros Cornejo habría sido interceptado antes del mediodía del otro día, reducido y trasladado contra su voluntad.
Durante el lapso de ser privado de la libertad y ser encontrado, siempre de acuerdo con lo que aportaron testigos a los investigadores, fue golpeado y recibió un disparo en el pie, en medio de exigencias vinculadas a la devolución de elementos sustraídos. Luego, fue abandonado herido en un descampado de la ruta 52.
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Uno de los puntos clave de la instrucción se sitúa en una propiedad de calle Sarmiento al 2500, señalada como posible lugar de cautiverio. Allí, los pesquisas hallaron manchas de sangre tanto en el interior como en el patio, un indicio que refuerza la sospecha de que en ese lugar se produjo parte de la agresión.
Dentro del grupo imputado, la figura de Fernando Pesetti concentra especial atención. Su historial judicial incluye una condena por el homicidio del fisicoculturista Alan Garay en el 2015, además de antecedentes por violencia de género. Ese pasado fue observado por los investigadores al momento de analizar su rol en el episodio actual.
En paralelo, la situación de Barros Cornejo continúa bajo análisis. Si bien aparece como víctima en la causa principal, también fue señalado como uno de los presuntos autores del robo que habría desencadenado toda la secuencia. De todas formas, su rol no estaba del todo definido. Inicialmente, quedó internado en el Hospital Lagomaggiore con consigna policial.
