Las imágenes impactan por la brutalidad. Una escena cotidiana —un perro que baja por las escaleras de un edificio y se acerca a la puerta de calle— terminó en un grave caso de maltrato animal en el barrio porteño de Palermo. El hombre de 46 años que estaba a cargo de la mascota lo arrojó violentamente al piso y lo lastimó. Todo quedó grabado por una cámara de seguridad y el agresor fue detenido.

El hecho ocurrió el martes por la noche en un edificio de la calle Fitz Roy al 2400, en medio de las lluvias que afectan al AMBA en los últimos días. Según quedó registrado a las 22.33, un perro de tamaño pequeño baja por la escalera hasta la planta baja y se acerca a la puerta de salida. Detrás suyo aparece un hombre, vestido con bermudas y ojotas. El animal se detiene, mira a través del vidrio y luego se da vuelta para esperarlo, sin mostrar signos de alteración.

En ese momento, el hombre cambia su actitud: lo toma del cuello —no se distingue si del pelaje o de un collar—, lo levanta en el aire y comienza a sacudirlo. Segundos después, lo arroja con fuerza contra el piso.

El perro queda tendido, con las patas rígidas. El agresor lo levanta nuevamente y lo introduce en el ascensor para regresar al departamento.

Una vecina del edificio, Verónica, contó que el encargado fue quien detectó la secuencia al revisar las cámaras de seguridad, recientemente instaladas. Tras ver las imágenes, decidió confrontar al hombre.

“¿Qué le hiciste al perro? Dejame verlo”, relató que le dijo. Según su testimonio, el animal estaba temblando. Desde el Ministerio Público Fiscal confirmaron que la mujer recibió una respuesta agresiva, lo que derivó en un llamado al 911.

Fuentes oficiales indicaron que el acusado estaba al cuidado del animal, que pertenece a la hija de su pareja. Tras revisar las imágenes, efectivos policiales procedieron a su detención.

El auxiliar fiscal José Guerrero, de la Unidad de Flagrancia Norte, lo imputó por maltrato y crueldad animal en el marco de la ley 14.346. En las próximas horas se realizará una audiencia para definir su situación procesal, mientras la causa continúa en manos de la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA), que ya ordenó nuevas pericias.

El delito que se le imputa es excarcelable. En tanto, el perro quedó al cuidado de su dueña, al igual que otra mascota que vivía en el mismo domicilio.

El abogado Marcelo Chumbita, representante de la vecina que denunció el hecho, advirtió que este tipo de casos evidencia la necesidad de actualizar la legislación vigente. Señaló que la ley actual, con penas de entre 15 días y un año, resulta insuficiente y propuso avanzar en una reforma que contemple sanciones más severas.

En ese sentido, recordó que la Legislatura porteña avanzó el año pasado con una normativa que endurece las sanciones, incluyendo multas más elevadas, días de arresto y la posibilidad de prohibir el contacto con animales por hasta dos años. Además, se creó un registro de infractores y se incrementaron las penalidades para quienes incurran en conductas de maltrato.

Con información de Clarín.