En un verano marcado por la pandemia del coronavirus y la crisis económica, Dady Brieva reconoció que la gira que está realizando por la costa Atlántica con Súper Dady, El Mago del Tiempo, no está teniendo la afluencia de público que él hubiera deseado.
“La verdad es que estamos poniéndole onda y haciendo mucho para que la cosa ocurra”, comenzó diciendo el actor en diálogo con Pablo Costas para Implacables. Y luego se explayó: “No está fácil, nunca estuvo fácil…Bueno, no. Hubo épocas donde estuvo fácil, donde era despachar. Y, ahora, hay que dedicarle mucho más tiempo y hay que trabajar más”.
Además, el actor señaló que la cantidad de turistas había aumentado en estas vacaciones, pero no así la cantidad de público en las salas.
“Hay mucha gente, pero la gente no anda con muchas ganas de ir al teatro. Hay solo algunos espectáculos que andan bien”, dijo.

Pero luego se encargó de destacar la situación de sus colegas. “No es la realidad de todos, a algunos no les alcanza. En muchas obras de teatro son diez, doce, catorce (artistas), con escenografía, traslado…Y es un quilombo. Ahí, se complica un poco”, dijo. Pero aclaró: “Yo nunca me quejo porque, la verdad, ¿si me quejo de qué tengo que trabajar? Yo soy esto. Así que cuando viene de arriba no la devuelvo y, cuando no viene, no la mangueo”.
Por otra parte, Dady contó que acababa de darse la tercera dosis de refuerzo de la vacuna contra el Covid-19. ”Me pusieron la Pfizer…¡La Pfizer! Estoy tocado por el capitalismo”, bromeó en relación a su conocida afinidad con el oficialismo, pero dejando en claro su felicidad por tener el esquema completo. Y luego contó que piensa llegar con su gira a Uruguay, adonde suele ir bastante seguido a presentar su show.
