Un variado e interesante trío de estrenos pisará mañana el suelo de las principales salas cinematográficas mendocinas. Estos recién llegados pertenecen a diversos géneros y su origen proviene de diferentes geografías. Se trata de La brújula dorada, Quiéreme y Amores asesinos.

    PARA NO PERDERSE. En La brújula dorada se muestra un mundo fantástico lleno de fascinantes criaturas de todo tipo. En esas tierras se recrea una vez más la eterna batalla entre el bien y el mal. Lyra pertenece a un mundo que es uno de muchos mundos paralelos: mundos no vistos, dimensiones intangibles en las que la humanidad se desarrolla con sutiles diferencias. Pero Lyra nunca está sola en el suyo.

    Ella va a todas partes con su daimonion, un pequeño animal, siempre cambiante llamado Pantalaimon. En otros mundos, el alma reside dentro del cuerpo de las personas, oculta y en silencio. En el suyo, el daimonion es un compañero de por vida. Pero el mundo de Lyra está cambiando.

    El supremo cuerpo de Gobierno, llamado Magisterium, está apretando sus garras contra la población. Su oscura maniobra ha dado lugar a una erupción de secuestros de niños por una fuerza misteriosa llamada los Gobblers. De esa manera se presenta un conflicto que deberá ser resuelto de forma espectacular.

    LOS TRABAJADORES. Este filme es una gran historia de aventuras dirigida por Chris Weitz, con los trabajos actorales de Dakota Blue Richards, Nicole Kidman, Eva Green, Daniel Craig, Ian McShane y Sam Elliot. La producción fue realizada entre Estados Unidos e Inglaterra, y el resultado fue una cinta de casi dos horas de duración, que pretende invitar a grandes y chicos a un mundo fantástico repleto de magia y aventuras.

    NOSOTROS, QUE NOS QUEREMOS TANTO. De España y Argentina llega Quiéreme, un conmovedor drama dirigido y guionado por Beda Docampo Feijóo y protagonizado por Darío Grandinetti, Ariadna Gil, Cristina Valdivieso, Kira Miró y Agustina Lecouna. Pancho (Darío Grandinetti), un cocinero cincuentón, vive una segunda juventud en su Buenos Aires natal.

    Acaba de abrir un restaurante de lujo junto a su nueva novia Rita (Agustina Lecouna), una joven procedente de una familia acomodada. Sin embargo, su vida va a dar un giro de ciento ochenta grados el día que llama a su puerta Amparo (Cristina Valdivieso), una niña española de siete de años, quien dice ser su nieta. Estupefacto,Pancho se ve obligado a reconocer públicamente algo que lleva años escondiendo.

    Volvió de España después de un desengaño amoroso y dejando una hija, Lucía (Kira Miró), de la que nunca más quiso saber. Ahora es Lucía, quien desesperada y mediante un vídeo que lleva Amparo, le pide a Pancho que cuide de ella durante una temporada hasta que consiga solucionar una serie de problemas personales.

    Pero, Pancho también se verá obligado a solucionar sus nuevos problemas personales: Rita, ante este nuevo rumbo que ha tomado su vida, ha decidido abandonarlo y lo ha echado de la casa. Además, ahora es el responsable de una niña de siete años. El hombre se ve obligado a viajar a Madrid para encontrar a Lucía y ayudarla.

    En el camino se encontrará con Consuelo (Ariadna Gil), la mejor amiga de Lucía, y allí tendrá la oportunidad de compartir tiempo con su nieta y, cómo no, de afrontar su pasado para poder conocerse a sí mismo y hacer frente al nuevo futuro que tiene por delante.

    LOS AMORES QUE MATAN NUNCA MUEREN. Amores asesinos es la historia verdadera de Martha Beck y Raymond Fernández, quienes en la década del 40 fueron conocidos como los Lonely hearts killers. Raymond seducía a mujeres solitarias y luego ambos las estafaban y las mataban brutalmente.

    Este thriller estuvo realizado bajo la dirección de Todd Robinson, tiene una duración de 107 minutos, es apto para mayores de 16 años, y es una coproducción entre Alemania y Estados Unidos protagonizada por John Travolta, James Gandolfini, Jared Leto, Salma Hayek, Scott Caan, Laura Dern y Michael Gaston.

    LA HISTORIA OFICIAL. Amores Asesinos es la tercera película que retrata la historia de Raymon Fernández y Martha Beck, criminales que se estima que mataron cerca de doce mujeres. El primero en contar este relato fue el realizador Leonard Kasle, que lo hizo en una producción clase B titulada The honeymoon killers, luego llegó el turno del director mexicano Arturo Ripstein, quien en 1996 hizo lo mismo con su filme Profundo Carmesí.

    Por lo general, en todos las cintas se han adaptado muy libremente los casos reales abordados. Si se toma en cuenta la posibilidad de ver las tres películas, se puede concluir que el espectador sale ganando, ya que tiene la disponibilidad de apreciar tres enfoques distintos de una misma historia.

    LO PRIMERO ES LA FAMILIA. Una particularidad de este trabajo es que gran parte de la trama se centra en la persecución de los asesinos por parte de la policía, y esto no es casualidad, ya que Travolta interpreta a quien fue abuelo del director Todd Robinson, policía que en su momento lideró la cacería de los delincuentes. Robinson tomó las anécdotas familiares sobre el caso, que escuchó desde su infancia, y las aplicó en un filme que desarrolló como un clásico policial negro hollywoodense.

    Es una historia bastante oscura en la cual el director no tuvo problemas en mostrar el horror de los asesinatos que cometió esta pareja de psicóticos y la película resultó con una estética muy gráfica en el tratado de la violencia. En fin, un policial imperdible dentro de su género.