Una persona pasará al menos unas 70.000 horas de su vida en el trabajo. Si está a disgusto cada minuto que pasa allí, le deparará mucho estrés y sufrimiento. Por ello, muchos coaches profesionales sugieren que las personas no sólo busquen tareas que crean que pueden resolver y estén bien pagas, sino que tengan empleos que realmente les guste (lo que no implica que a veces también se pasen momentos de estrés). Sin embargo, estar satisfecho en el trabajo es fundamental por la cantidad de tiempo que se le dedicará a lo largo de la vida.
La falta de satisfacción o el estrés relacionado con el trabajo son las principales causas de ansiedad, depresión y otros trastornos mentales y físicos, aseguran los médicos y psicólogos. Pero, la realidad económica de Argentina y la pospandemia que hizo estragos, llevó a que muchas personas, por miedo a no conseguir un nuevo empleo, se queden en sitios que detestan.
Ante este panorama, Eliana Guiñazú, especialista en Desarrollo y Transformación Organizacional y coach laboral, señaló que hay creencias que las personas deben desterrar porque todos tenemos posibilidades de lograr lo que nos proponemos laboralmente y para ello hay que preguntarse “qué hago bien, a gusto y qué tan atractivo soy” para poder postular a determinado puesto.
En este sentido, la profesional aseguró que debemos pensar que la vida es finita y que hay que hacerse cargo de que uno es dueño de su vida y no nuestro jefe ni la empresa que me dio el empleo. “Lo que debo descubrir es que tan atractivo soy”, dijo la experta, quien es una de las cabezas líder de LinkUp, junto a Fernando Podestá, Mariana Lahún y Esteban Yáñez. La empresa brinda soluciones para la gestión, el desarrollo y la transformación de las organizaciones y las personas a más de 70 clientes en Argentina y Chile, entre otros países latinoamericanos.

El proceso de transformación cultural en las organizaciones
Guiñazú dialogó con El Sol y explicó varios conceptos fundamentales para entender el proceso a través del cual se dinamiza el poder individual y colectivo en una institución pública o privada para generar y mantener una actitud permanente de renovación, innovación y aprendizaje.
La charla con la especialista comenzó sobre un concepto que las empresas están cambiando o tratando de cambiar en una constante transformación organizacional y cultural que lleva a humanizar las instituciones.
“Nuestra visión en la gestión del talento empieza preguntándonos qué es la organización y una organización no es otra cosa que personas. Por eso es que se fue reformulando no sólo el nombre que se les daba a las personas dentro de una organización (en muchos lugares se los denomina colaboradores), sino también el nombre que se le daba al área que se dedica a ellas”, señaló Guiñazú, en referencia a que muchos departamentos de Recursos Humanos pasaron a llamarse Gestión del Talento y el Aprendizaje o Capital Humano.
La coach laboral agregó: “Cambió tanto el mundo que hoy suena disfuncional decir que se trabaja en relación de dependencia, porque la realidad es que el ser humano en el único sentido que depende de una empresa es para la transacción de dar su fuerza de trabajo y recibir una paga. Pero solamente en esa transacción es dependiente, y por elección. Las personas no dependemos de las empresas, dependemos de nuestras decisiones y de lo que hacemos”, afirmó.
Y la pregunta inmediata con respuesta obvia, aunque muchos no quieran reconocerla es: ¿las empresas dependen de las personas? “Sí, porque no son otra cosa que personas trabajando, cumpliendo un rol funcional. En realidad, las teorías antes postulaban que una cosa era la empresa y otra los empleados, pero no existe tal cosa. La organización no existiría si no existieran las personas. Con el tiempo esta teoría fue evolucionando. Pensemos, el dueño de una compañía o de una pyme es una persona y todo su equipo son personas… Esa organización que se formó a partir de una posibilidad de negocio, está compuesta por personas”, dijo Eliana Guiñazú.
La especialista reconoció que los cambios de paradigmas llevan tiempo: “Es un proceso. Hay algunos lugares e industrias en donde el cambio se vio forzado y otros en los que no tanto. Pero tiene que ver mucho con las crisis. Por ejemplo, cuando para una pyme viene el crecimiento y comienza a preguntarse cómo hacerlo, es la mayor oportunidad de aprendizaje que tiene la organización porque es la ocasión perfecta para redefinirse, para transformarse”.

¿Qué puntos debe contener un plan de sostenibilidad y crecimiento del negocio?
En LinkUp asesoran a más de 70 organizaciones de América del Sur, logrando que se transformen en empresas sostenibles. Pero, cuáles son los puntos fundamentales que deben tener en cuenta para lograrlo. “Necesitan encontrar y expresar su propósito, es decir, su razón de ser. Además, deben definir su estructura, las funciones de cada colaborador en todas las áreas y niveles, y los acuerdos (las reglas), analizar su cultura (misión, valores, hábitos, temas de sus reuniones, relaciones entre las personas y con sus clientes, entre otras cosas)”, puntualizó Guiñazú, quien agregó que también deben definir ese “cómo somos”, plantearse el “cómo queremos ser” y decidirse a cambiar.
Como la especialista había mencionado, las organizaciones son las personas, entonces es fundamental tenerlas en cuenta para formar a los colaboradores en función del propósito y de la cultura, “para que la relación empresa-colaborador tenga sentido y funcione para el negocio”.
“Implementar procesos de gestión de capital humano y desarrollo de talento. Profesionalizar el gerenciamiento y competencias de liderazgo de quienes toman decisiones y conducen personas y equipos. Desaprender modelos que ya no funcionan, aprender los nuevos y transformarse, modificando procesos, hábitos y la manera de relacionarse. Ser ágiles, flexibles, conscientes, enfocadas en las personas y siempre en proceso de evolución”, son otros de los puntos que detalló y finalizó afirmando que todas las empresas, organizaciones y/o instituciones del rubro o tamaño que sean, pueden hacerlo.
“Sólo se necesita la firme convicción y compromiso de quienes la dirigen e incluir la inversión en su plan de sostenibilidad y crecimiento del negocio”, cerró Eliana Guiñazú.
