Del 12 al 15 de agosto, el paisaje único del secano lavallino abrió sus puertas para honrar a la Virgen del Tránsito, una tradicional celebración religiosa, que convocó a miles de personas que eligieron el departamento para disfrutar de la cultura de la comunidad.
Este año, la Fiesta Patronal en La Asunción se vivió con un entusiasmo diferente, es que después de dos años de pandemia se renovó el espíritu del reencuentro. La vuelta a la presencialidad, tanto para los visitantes como para la Comunidad Huarpe Paula Guaquinchay, fue emotiva y esperanzadora.
Lavalle es un departamento referente en turismo religioso, sus celebraciones patronales, capillas históricas, peregrinaciones gauchas, procesión de antorchas, invitan a ser parte de una verdadera experiencia genuina en la que el silencio y el paisaje de secano también son protagonistas.

Durante los cuatro días se pudo participar de la novena, peregrinación gaucha desde Lavalle hasta La Asunción, misas en la Capilla Antigua y en la nueva donde también hubo bautismos, procesión de antorchas y la Procesión a la Capilla Vieja junto al Obispo de Mendoza.
Otro de los atractivos de esta festividad fue la posibilidad de conocer parte de la cultura de la comunidad, su excelente gastronomía, la diversidad de productos artesanales realizados en cuero, tejido en telar, arcilla, entre otros elementos.

Se sumaron a estas ofertas los emprendimientos de recorridos para conocer la historia, labores y la flora autóctona del lugar con la cálida atención de los habitantes.
Como en otras ediciones, se montó un escenario para disfrutar de espectáculos artísticos con música en vivo y danzas folclóricas de la mano de referentes del departamento.



