Joaquín Lynch Garay es argentino y hace 15 años triunfa en el mundo de la publicidad. Trabajó para Coca Cola, Google, Adidas, Captain Morgan, NYCFC, Adobe, Trident, entre otras gigantes. Sus primeros pasos los dio en la agencia Young & Rubicam.
Fue director creativo de Coca-Cola en China, también trabajó con el cantante, compositor y productor discográfico estadounidense Pharrell Williams, para lanzar su ropa con Adidas durante el US Open 2018 y, gracias a esta producción, fue premiado en el Clio Awards.
En una entrevista con Forbes Argentina señaló que “las redes sociales hicieron que haya más lugares donde poner las campañas publicitarias, y eso te obliga a tener que pensar conceptos más grandes o las famosas campañas 360, que puedan ser usados en la mayor cantidad de lugares posibles. Además, esa idea tiene que funcionar igual de bien en un guión para TV o en un banner en Youtube o en un Posteo en Instagram, lo que hace que sea más difícil de crear. Antes hacías un comercial de TV y una gráfica de revista y era más que suficiente”.

De todas las experiencias laborales que tuvo, confió que la que más disfrutó involucró al actor Michael J. Flox: “Fue un proyecto para Sonnet, cuando estaba en Johannes Leonardo, una agencia de New York que en esa época estaba arrancando y hoy es de las más reconocidas en Estados Unidos. El proyecto era el lanzamiento de Sonnet, una aseguradora canadiense. Y esa marca que era desconocida y que sonaba aburrida por ser una aseguradora me dio una de las mejores experiencias laborales de mi vida. El presupuesto era casi ilimitado, y el trabajo tenía que ser diferente y muy creativo. Y gracias a eso pudimos filmar con delfines en Bahamas, crear un cohete con forma de pulgar para arriba y además poder trabajar con un ídolo de la infancia como Michael J. Fox, que fue la voz de toda la campaña. Creo que nada supera eso”.
Pero Joaquín Lynch Garay confió a Forbes que tiene un sueño pendiente “ser presidente de la FIFA”.
Su historia
Nació en la ciudad de Buenos Aires y hasta dejar para siempre el país, en 2013, vivió en Palermo. Estudió Diseño Gráfico en la UBA y gracias a uno de sus hermanos ingresó al mundo de la publicidad.
Admite que desde siempre le gustó pensar y crear contenidos. Recuerda que el cine y las publicidades de los ‘90 le causaban fascinación: algunas eran casi cortos, contenían una historia impactante además de vender un producto y, por eso, aún hoy son recordadas.
Su vida laboral comenzó diseñando páginas webs, pero no tardó en ingresar, con mente inquieta, a su primera agencia publicitaria. “Siempre me gustó desarrollar historias y además la publicidad tiene algo alucinante que es que todos los meses hay cosas distintas: un día vendés zapatillas, al otro remeras y al otro un remedio… ¡Todo el tiempo cambia! No es enfocarse solo en una cosa, eso me divertía”.
