Desde este lunes 28 de septiembre, los bancos volverán a vender dólares a través del homebanking y aplicaciones móviles, luego de trabajar el fin de semana en alistar sus sistemas operativos y cumplir con las normas que estableció el Banco Central de la República Argentina (BCRA).

El jueves último el BCRA informó a los bancos que podrán comprobar contra su base de datos si un cliente está impedido de comprar dólares por no contar con ingresos legítimos o recibir algún tipo de subsidio o beneficio del Estado, entre otros requisitos.

De esta forma, las entidades financieras podrán vender en forma automática dólares a quienes puedan hacerlo sin tener que consultar individualmente cada caso en la página web de Anses. La compra de divisas ya había sido habilitada por un primer grupo de entidades el viernes (BBVA, Santander, Itaú, Galicia y HSBC) después de siete días, pero será seguramente completada por el resto de las entidades desde este lunes.

Sin embargo, recién en los primeros días de octubre dejarán al descubierto en qué medida el Gobierno logró domesticar al dólar ahorro.

Claves

  • Se espera una menor demanda por los potenciales compradores que se quedaron afuera: beneficiarios de IFE, AUH y el resto de los planes sociales, así como a quienes no tengan ingresos declarados y a los cotitulares de cuentas en moneda extranjera.
  • También se ven alcanzados por la restricción quienes hayan refinanciado cuotas de créditos personales y prendarios, cuotas de créditos hipotecarios, el saldo de la tarjeta de crédito a 12 meses o sean deudores de créditos hipotecarios UVA.
  • Desapareció el incentivo del “puré”, la transacción por la cual se adquiere dólares a precio solidario y se los vende en el mercado informal. Esta pirueta financiera, que prospera con la ampliación de las brechas, llegó a redituar $ 10.000 y para principios de septiembre, antes de las medidas, había caído a un mínimo de $ 5.000. Hoy quedó reducido a $ 1.600, con un dólar solidario a $ 132 y un blue a $ 145 (por el que se paga $ 140 a quien vende).
  • Para la compra del dólar oficial se incluye un anticipo de 35% sobre el impuesto a las Ganancias o Bienes Personales, que se suma al recargo del 30% del impuesto PAÍS que se aplican sobre el precio de venta oficial de la divisa. 
  • Quienes no sean contribuyentes de Ganancias y de Bienes Personales, pero se les hayan practicado las percepciones, podrán solicitar la devolución de gravamen percibido una vez finalizado el año calendario en el cual se efectuó la percepción.