La delegación argentina regresó desde Rusia con mucha pena y sin ninguna gloria. En el mismo avión que los había trasladado desde Barcelona a Moscú, el de los Rolling Stones, llegaron a Ezeiza esta mañana.

Enzo Pérez y Marcos Acuña fueron los únicos dos jugadores de la lista de 23 que subieron al vuelo chárter. Sin embargo, el Huevo, futbolista del Sporting, no arribó al país, ya que bajó en la primera escala que hizo el avión en Lisboa, Portugal.

En suelo nacional, la comitiva se subió a un micro (ploteado con las caras de las principales figuras del plantel) que los llevó directamente al predio que la Asociación del Fútbol Argentino tiene en Ezeiza.

Serán días claves los que vienen para la Selección, ya que mientras desde la dirigencia de la AFA ven como terminado el ciclo de Sampaoli, el técnico no se mostró decidido a dar un paso al costado.