Loco, hermana, hermano; o yo estoy del mate o acá hay cosas más desprolijas que pieza de adolescente. ¿Cómo vamos a contratar a Ricardo Fort para que le dé prestigio a la Vendimia? ¿Qué pasa con el Gobierno? ¿Le agarró un ataque de masoquismo mediático? ¿Para prestigiar la Fiesta de la Vendimia? Esto es lo mismo que contratar a Silvia Shuller para que dé un curso sobre educación sexual, a Bin Laden para que dé una conferencia sobre antiterrorismo. Nada menos que a Ricardo Fort, ícono de una cultura superficial y vacía, paladín de las ideas vacuas, prototipo de la banalidad y la ostentación. ¿Quién los asesora, muchachos? ¿La gente de Cobos los asesora? Y, encima, le pagamos. Le pagamos a un millonario. Somos especiales. Le damos de comer al dueño de la comida, le convidamos chocolate al fabricante de todos los bombones. Nos faltó contratar a Ernestina de Noble, Amalita Fortabat y a Goyo Pérez Companc por el mismo cachet que los Fabulosos Cadillac. Y lo subieron al palco de honor. En ese caso, ¿por qué se le llama de honor al palco? ¿No sería mejor el palco del horror? No lo entiendo, por un lado se contrata a un grupo como Bajofondo, que hizo las delicias del Frankito, que se tocó todo con unas ganas y un fervor poco frecuentes encima de un escenario, y por el otro lado se lo contrata a Ricardo Fort, que viene a hacer ostentación de físico, porque no creo que le dé para hacer ostentación de cerebro. ¿Vos sabés que me hace mal? Me da vergüenza ajena. Como mendocino, lo tomo como una falta de respeto. Con el mismo criterio lo hubiéramos traído a D’Elía, al Roña Castro, a la Hiena Barrio, a Jorge Corona y a Gerardo Sofovich. ¿Le hace falta a nuestra Fiesta de la Vendimia que venga un señor con el pelo hirsuto y una imagen de Robocop del subdesarrollo? Denme un poquito de algo nuestro, así paso el mal trago, denme un poco de Quino, de Braselli, de Fabiana Bravo, de Favio, así me desintoxico con algo nuestro. El Gobierno contrató a Ricardo Fort para que le diera prestigio a la Fiesta de la Vendimia. Estuvo en el palco de honor del Carrusel, al lado de Kelso Kake, y le tiraron varios melones.
Visita
¿Qué pasa con el Gobierno? ¿Le agarró un ataque de masoquismo mediático?Para prestigiar la Fiesta de la Vendimia invitaron nada menos que a Ricardo Fort, ícono de una cultura superficial y vacía, paladín de las ideas vacuas, prototipo de la banalidad y la ostentación.
