Son ocho mendocinas varadas en el Ombligo del Mundo. Así llamaba el inca a la ciudad de Cuzco, el primer paso para llegar a la ciudadela de Machu Picchu. Pero lo que iba a ser un viaje de conocimiento y descubrimiento -todo eso que promete el Perú incaico y colonial- decantó en una experiencia de incertidumbre puesto que no pueden volver a Mendoza porque el país del norte se encuentra blindado ante el avance de la pandemia del coronavirus.
Julieta Medina llegó con sus amigas, estudiantes de abogacía y de nutrición, el 7 de marzo cuando todavía no había casos y tendrían que haber regresado hace dos días, ya con la explosión de la epidemia. Forman parte de un grupo de más de 300 argentinos que no tienen salida desde Cuzco porque no hay vuelos hacia Lima -son dos horas de viaje a la capital peruana-, y que tampoco se animan a viajar por vía terrestre por el temor a contraer el Covid-19.
A su vez, de acuerdo con los registros de Cancillería Argentina, las chicas son parte de los más de 30 mil argentinos que han quedado en idéntica situación en el exterior y que piden volver.

Ya el domingo a la noche les advirtieron que no habría más excursiones y el lunes a la mañana se enteraron que ya no saldrían más vuelos hacia Argentina. “El centro era un caos de gente, nos daba miedo”, explicó Julieta. La aerolínea por la que habían contratado tenía sus oficinas en Cuzco cerradas y la policía ya estaba en la calle para controlar la situación.
Hasta ese punto, la epidemia había avanzado de manera tal que las autoridades sanitarias confirmaron -hasta la fecha- 145 casos positivos de coronavirus en Perú, la mayoría de ellos en la capital. Esto obligó al presidente Martín Vizcarra a tomar medidas más rigurosas: primero, una cuarentena de 15 días y posteriormente decretó el toque de queda entre las 20 y las 5 de la mañana. Una inmovilización social obligatoria que impide la circulación, salvo excepciones como las emergencias médicas.
Se contactaron con la sede diplomática y llenaron los formularios, pero las chicas aseguran que fuera de esto no han encontrado más respuestas de Cancillería. “No sabemos qué va a pasar, ni hasta cuándo vamos a estar acá”, explicó la joven estudiante. “Preferimos que nos digan que nos quedamos hasta el 2 de abril y listo, a que nos sigan teniendo a las vueltas”, agregó.
En medio de las dudas por la situación local e internacional, a este grupo de mendocinas la emergencia las encontró prácticamente al final de su viaje, pero la plata va menguando día a día. Para más complicaciones, las casas de cambio están cerradas y han tenido que apelar a las tarjetas de crédito.
Días atrás, el presidente Alberto Fernández le respondió a otro argentino varado en Cuzco: “Tenemos este problema en varios lugares del mundo. Ya hemos amenazado con sanciones a distintas empresas y van a traer a la gente. Pero quedate tranquilo que vamos a enviar un vuelo de Aerolíneas a Perú y los vamos a ir a buscar. Quédense tranquilos”.
Sin embargo, la respuesta presidencial no tranquiliza: “A Lima es imposible que nos movamos. Es un viaje de dos horas y no vamos a ir en micro, aparte está prohibido porque están las fuerzas armadas”, explicó. Además “nos dicen que es imposible que aterrice un avión acá y las fuerzas armadas no nos pueden llevar hasta Lima”, explicó.
Mientras pasan los días en Cuzco, sin mayores certezas por parte de las autoridades diplomáticas, las chicas mendocinas apelan a las redes sociales pidiendo la comprensión y ayuda de las autoridades argentinas para poder salir de ese país.

El pedido de Juan Carlos
Juan Carlos Ortiz es otro mendocino anclado en Cuzco. Su historia es más compleja porque forma parte del grupo de riesgo. Es paciente oncológico, según contó su hija Lorena, quien lo acompaña junto a otra hermana en un viaje que terminó de la manera menos pensada.
A través de un video, Juan Carlos explica que “soy portador de una leucemia desde hace varios años, que está controlada y he sido sometido a varios tratamientos. Por eso, por esta enfermedad, estoy más propenso a tener problemas de contagio”.
Por ello, este mendocino pide volver para poder tener la cobertura de salud que requiere en caso de verse afectado por el virus.

También en Lima
El pasado lunes el presidente de Perú declaró estado de emergencia en el país debido al incremento de casos portadores de coronavirus y cerró las fronteras. La decisión afecto a miles y miles de visitantes, entre ellos, varios mendocinos que piden ayuda para regresar a la provincia.
“Llegamos el 1 de marzo con mi novia y una pareja de amigos. Estuvimos en Cuzco, Paracas y Lima, donde nos encontramos actualmente. Teníamos vuelo de regreso a Mendoza el lunes pasado a las 0.15 y 15 minutos antes cerró el aeropuerto por decreto nacional”, contó Santiago Tourrés, que manifestó estar viviendo horas de mucha angustia y desesperación.
“Nos enteramos unas horas antes de que esto iba a ocurrir y no nos dio tiempo a nada, las aerolíneas desaparecieron”, agregó.
El joven manifestó que no obtienen respuestas del consulado argentino ni de la aerolínea. “Lo peor de todo es que los ahorros que se están acabando”, indicó Tourrés.
“Somos unos privilegiados ya que a diferencia de otros argentinos nosotros pudimos pagar un hostel y estamos bancando día a día de nuestros bolsillos el hospedaje, la comida y demás. Acá no hemos recibido ayuda de nadie. Hay unos 650 argentinos varados y, muchos de ellos, están sin dinero, durmiendo en la calle, en el mismo aeropuerto, sin comida ni asistencia. La situación es más desesperante de la que se refleja en los medios”, comentó.
