El avión de Ernesto Galiotto sobrevolaba la playa de Peró, en Río de Janeiro y el propietario del teléfono móvil aprovechó para fotografiar los preciosos paisajes. De todas formas, el viento desestabilizó su mano y el celular terminó cayendo por la ventana.
El aparato cayó durante 15 segundos y recorrió una distancia de 300 metros… y sobrevivió al impacto. Galiotto encontró su teléfono móvil, de forma sorprendente, al día siguiente. “Estaba a unos 200 metros del agua y a pocos metros había una pareja en la playa”, ha explicado a G1.
Galiotto ha relatado que el teléfono estuvo grabando durante una hora y media: “Se cayó a las 11:10 horas del viernes, con la pantalla hacia abajo y estuvo filmando durante una hora y media. Creo que el sol lo recargó porque, cuando llegamos a recuperarlo, todavía tenía algo que batería”.
El propietario del teléfono se mostró convencido en todo momento de que podría recuperarlo, pese a la espectacular caída. “Si no cae al agua, lo encontraremos”, pensó en cuanto vio a su móvil despedirse por la ventana del avión.

