La comunidad de Media Agua, en San Juan, fue una de las más afectadas por el terremoto de 6,4 grados de la escala de Richter que se registró este lunes minutos antes de la medianoche y que ocasionó que familias enteras perdieran el sacrificio de toda su vida.
“Nos arrodillamos al lado de la cama con mi pareja y aguantamos el temblor, no nos quedaba otra”, señaló uno de los pobladores entrevistados por Huarpe TV.
Las imágenes del trabajo periodístico muestran las precarias casas de adobe desbastadas por el fuerte movimiento telúrico, el más grave desde el sismo de 1944 en San Juan.

Las pocas pertenencias que los afectados lograron salvar se mezclan con las postales desoladoras de los techos de caña derrumbados y las construcciones de barro derribadas.
“Fue una desesperación terrible porque se cortó la luz y los niños lloraban y gritaban y mi nuera se cayó y se golpeó en la pera. Lo único a lo que atiné fue a sacar a las criaturas lo más rápido que pude”, aseguró otra de las damnificadas.

“Fue la peor noche para que se te caiga todo y perder todo en segundo”, afirmó otra pobladora.
Tras los minutos de pánico y desesperación vividos el lunes en la noche, ahora, los vecinos de Media Agua tratan de salvar lo poco que les quedó y lograr la asistencia del Estado sanjuanino y nacional.

