Un a hora y media antes, en medio de la música, con paso rápido y con la orden de que no le sacaran fotos. El gobernador de la provincia, Francisco Pérez, llegó al teatro griego Frank Romero Day a las 20.30 y lo hizo casi en el mismo momento en que comenzaba el homenaje a Marcelo Rosas, el director de la fiesta, fallecido el año pasado.

Pérez no recibió ni silbidos ni aplausos. Su ingreso fue más bien discreto, aunque recibió algunos saludos desde el público. Eso sí, la mayoría, atento a lo que ocurrí sobre el escenario.

Así fue el ingreso del mandatario:

Pérez fue directamente hacia su lugar en el palco y prefirió no hablar con la prensa. Pero ni el mismo respeto su propia orden de no sacarse fotos, porque antes de ingresar al palco de autoridades concedió una imagen junto a Carlos Ciurca -que le seguía el paso desde atrás- y sus respectivas esposas. 

Pérez se ha caracterizado por ingresar siempre antes de tiempo, un aprendizaje que le dio la dura experiencia de Celso Jaque, su antecesor, que recibió chiflidos del Frank Romero Day en dos Vendimias.

El año pasado, el actual mandatario adoptó la misma estrategia. Pero ni aún así logró zafar por un accidente, un error no previsto. El saludo de despedida de la reina saliente, Candela Berbel, que lo nombró. Los silbidos fueron inmediatos.

Por eso, para evitar este tipo de incidentes, este año el discurso de despedida de Sofía Haudet fue grabado, por lo que la reina hará playback en dicho momento. 

De esta manera, el mandatario pasó su última vendimia sin sobresaltos; algo que siempre tiene preocupado al entorno del oficialismo.