Máximo Kirchner denunció la ocupación de una propiedad de su familia, y que se encuentra bajo la intervención judicial en la causa Los Sauces. El diputado nacional hizo cargo a la Justicia por el estado ruinoso en que quedó el inmueble. 

La propiedad se ubica en la calle 25 de Mayo al 25 de la capital santacruceña y pertenece también a su hermana Florencia. Esa vivienda, según informaron medios nacionales, estuvo alquilada hasta los primeros meses de 2020, hasta que el inquilino fue expulsado por falta de pago con una orden de la interventora judicial, Raquel Moyano. Y antes de irse, se llevó hasta los sanitarios.

El TOF 5 colocó a disposición del hijo mayor de la vicepresidenta el inmueble pero no le dio el manejo sino el permiso para su uso con algunas exigencias. A su vez, Máximo quiere destinar esa casa para su ex pareja, pero está inhabitable. 

Como el inquilino anterior la dejó inhabitable, el abogado de la familia, Carlos Beraldi, acusó a la interventora de no haber cuidado el patrimonio. El TOF accedió al pedido y cuando la interventora envió a un empleado para realizar la notificación, se encontró con la usurpación: la puerta había sido forzada, y en el interior se hallaron dos camas de dos plazas, otra cama de una plaza, lámparas de velador, un caloventor eléctrico y un ticket de carga virtual con un número de teléfono.

La investigación posterior dio cuenta de que la casa había sido ocupada por una pareja, que ahora está a disposición de la Justicia. 

Ahora, la familia Kirchner apunta contra la interventora porque consideran que “no hizo nada para cuidar el bien”. El TOF 5 permitió a los Kirchner recuperar el inmueble para que puedan realizar las reparaciones, pero Beraldi se opuso. “No resulta posible aceptar la devolución del inmueble en el estado ruinoso en el que se encuentra”, y culpó a Moyano por la situación.