El mundo de la música vivió un gran golpe tras la pandemia de COVID 19. Poco a poco algunos shows fueron regresando pero siempre con muy poca cantidad de público.
Con el objetivo de volver a realizar un concierto masivo, la banda Flaming Lips organizó una gira con diversos show, en el que tanto ellos como el público, tuvieron que meterse dentro de una burbuja individual inflable para disfrutarlo.
Los recitales se concretaron en la ciudad de Oklahoma y contaron con cien burbujas (cada una de ellas con capacidad para tres personas).

