Seis nuevos casos de contagio local en la ciudad china de Wuhan, epicentro del origen de la pandemia del coronavirus, pusieron en alerta a la población ante la posibilidad de una nueva ola de transmisión del coronavirus.

Los infectados, que se han registrado del 10 al 11 de mayo, son personas que ya estaban en cuarentena clasificadas como asintomáticas antes de realizarles la prueba que ha dado positiva.

Por lo tanto, las autoridades de Wuhan planean llevar a cabo test masivos a sus 11 millones de habitantes. Según el diario oficial Global Times, que cita a fuentes de la autoridad sanitaria de Wuhan, la ciudad se dispone a iniciar una campaña de pruebas que duraría unos diez días, aunque se trata de un plan que todavía está siendo estudiado y del que aún no se han revelado detalles.

De confirmarse, la ciudad respondería con estas pruebas masivas a los temores de la población tras haberse detectado seis nuevos casos en un complejo residencial.

Wuhan y la provincia de la que es capital, Hubei, llevaban sin registrar ningún contagio desde el pasado 4 de abril, lo que llevó a esta región -que acumula el 80 % de los casos detectados en China y el 97 % de las muertes- a rebajar del primer al segundo nivel su alerta sanitaria a principios de este mes.

El citado rotativo indica que el Gobierno municipal pidió a los diferentes distritos que elaboren planes detallados para realizar esta investigación epidemiológica, que se centrará especialmente en las comunidades con más densidad de población y en las áreas donde la movilidad de los residentes sea mayor.

El subdirector del departamento de biología patogénica de la Universidad de Wuhan, Yang Zhanqiu, recordó que hasta ahora se han realizado pruebas a entre tres y cinco millones de residentes de la séptima ciudad más grande de China: “Wuhan es capaz de hacer pruebas a los otros 6 u 8 millones en diez días”.