El miércoles 3 de febrero del 2011 trascendieron en la prensa una serie de videos en los que se evidenciaban maltratos de penitenciarios a presos en la cárcel de San Felipe, en Ciudad. Patadas, golpes de puño y violencia verbal, tal como contaron las propias víctimas, fueron registradas por un celular.

El gobierno de aquellos días habló de casos aislados, al igual que los responsables del Servicio Penitenciario. Sin embargo, seis guardiacárceles terminaron detenidos, imputados y en el banquillo.

Este miércoles por la tarde, a más de ocho años de los hechos y después de cuatro meses de proceso oral, un tribunal condenó a los ex guardias a 10 años de encierro.

Como todos enfrentaron el proceso en libertad, los ahora culpables del delito de tortura (prevé de 8 a 25 años de prisión, al igual que el homicidio simple), no irán a la cárcel. Trascendió que se espera que las defensas presenten recursos de casación y sea la Suprema Corte la que tenga la última palabra.

Además, los ex funcionarios Germán Núñez Aciar, José Arredondo, Luís D’ Ambrosio, Daniel Perón, Edgardo Quero Rey y Jonathan Bizaguirre, fueron inhabilitados de por vida para ejercer cargos públicos.

“Desde Xumek entendemos que esta condena resulta un mensaje fundamental hacia las fuerzas de seguridad y penitenciarias contra la impunidad de estos aberrantes delitos, sancionando debidamente estos graves hechos”, expresó después del fallo la organización de derechos humanos, que cumplió un rol fundamental desde el inicio de la causa.

Es más, los abogados de Xumek, durante los alegatos de las partes, habían solicitado 14 años de cárcel para los imputados sosteniendo que “en esos videos se veía cómo los agentes penitenciarios propinan golpes de puño y patadas a un joven mientras se encontraba arrodillado en el piso, con las manos esposadas a su espalda y atadas con un cinturón a una ventana del pabellón, flexionándole hacia arriba los brazos en sentido contrario a su flexión natural”.

El fiscal Sebastián Capizzi, entendió que correspondían diez años, cantidad de años que resolvieron los jueces Belén Salido, Gabriela Urciuolo y Agustín Chacón.

El proceso arrancó hace 120 días con la declaración de testigos y la presentación de pruebas. Las imágenes que se incorporaron fueron la clave para la acusación.

Las defensas de los ex guardiacárceles cuestionaron esta prueba durante los alegatos de las partes. Y hasta pidieron excluirla como prueba. Básicamente, sostenían que no se podía acreditar la identidad de la víctima a través de las imágenes.

Los magistrados rechazaron esta solicitud y validaron la prueba, más teniendo en cuenta la declaración de internos (entre ellos una de las víctimas), quienes ratificaron que las torturas en el centro de detención ubicado en Boulogne Sur Mer eran moneda corriente.

YouTube video

Desde Xumek explicaron que la víctima de los hechos, por aquellos días de 18 años, “sufrió uno combinación de padecimientos físicos y psíquicos graves que puede observarse en los videos que fueron publicados junto con la denuncia, en ellos se observa a la víctima esposada y atada de una forma descripta como tortura de posición por el Protocolo de Estambul, además se observan varios golpes de puño y patadas de una fuerte intensidad y considerable violencia en todo el sector izquierdo del cuerpo, que quedan demostrado en los gritos de dolor, incluso manifiesta tener quebrada una costilla”.