Fue el molinero Tejeda el que inventó la primera máquina hiladora, Agote inventó elementos para la transfusión sanguínea, Carlos Arcusín la jeringa descartable. No sé qué haría el mundo en estos momentos sin estos inventos que le hemos aportado. También podríamos referirnos a otros aportes, como la viveza criolla, que sólo se consigue en nuestro país; el tango, que ya dejó de ser sólo de nosotros para ser patrimonio de toda la humanidad, y las huellas dactilares. Cuando uno no encuentra las huellas dactilares del ladrón, lo más conveniente es preguntarle el nombre. Pues bien, ahora hemos aumentado nuestro aporte creativo al mundo con la aparición de la súper leche. La leche ha sido uno de los alimentos básicos en la historia de la humanidad. La leche de los mamíferos, desde la cabra hasta las mujeres. Sí, perdonen señoras y señoritas, pero ustedes también son mamíferas. Alimento noble la leche, que fue ponderada hasta por el Martín Fierro, cuando dijo que la vaca que más rumea es la que da mejor leche. Cada lechón en su teta es el modo de mamar. Si la comida está desabrida, es mejor que “leche”, sal. ¿Por qué la llaman la súper leche? Porque ayuda a prevenir la formación de células tumorales y la diabetes, como así también la aparición de ateromas, como el que le sacaron a Néstor Kirchner del cogote. Usted me dirá: “Claro, le tiran güevadas químicas a la leche que sale de ‘urbe’ y con eso logran el efecto”. Está más confundido que Palermo cuando lo cambiaron. La súper leche nace naturalmente de la vaca, por manipulación tetística, y si tiene esas características es porque la vaca ha sido alimentada de manera especial. Le dan de comer oleaginosas, aceites y cáscara de la misma soja, que tiene un sabor horrible, pero las vacas no son de quejársele al mozo. Así que ya está con nosotros la súper leche, una maravilla de la ciencia argentina. Lo que viene a demostrar que es posible darle de comer a una vaca chocolate y ordeñar submarinos directamente. En fin. Arroz con súper leche, brindó a la salud, de Jorge Lanata y Pedro Yogourt.
Súper leche
Los argentinos somos inventores de varias cosas: del dulce de leche, de la birome, del baypass, del micro, del asado, del truco, del corralito, de la hiperinflación, del choripán canchero, de las vedets periodistas y de la mano de Dios.
