A horas de que concluya la vigencia del decreto 935 que estableció la prohibición de las reuniones familiares y del funcionamiento de los bares, el gobernador Rodolfo Suarez definía este martes por la mañana junto al comité de especialistas sanitarios si mantiene las restricciones vigentes o si adoptará nuevas medidas para intentar frenar el avance del coronavirus en la provincia.

Si bien el mandatario mantiene consultas periódicas con expertos, la reunió de este martes en Casa de Gobierno tiene especial importancia ante el inminente vencimiento del decreto.

Así Suarez deberá decidir si continúa con el distanciamiento social, preventivo y obligatorio (Dispo) o si la provincia regresa al aislamiento social, preventivo y obligatorio (Aspo).

Aunque esta última opción no es muy probable, teniendo en cuenta que el presidente Alberto Fernández no incluyó a Mendoza entre las zonas que regresaban a fase 1 cuando dio detalles el último viernes sobre el escenario nacional.

Hasta el momento, todo apunta a que se mantengan las restricciones vigentes, entre ellas la prohibición de los bares y las reuniones familiares. Entre los motivos que se consideran es que, según el último informe semanal del Gobierno provincial, cerca del 50% de los contagios se produce en la franja etaria que va de los 15 a los 39 años.

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Según el último reporte de las autoridades sanitarias, la provincia cuenta con 3.686 positivos. Se trata de 61 casos importados, 3.004 por contacto estrecho y 621 en investigación epidemiológica. Además, se registraron 73 fallecimientos y 1.067 pacientes recibieron el alta.