A pocas horas de que la Justicia provincial le dictara la prisión preventiva a Pablo Arancibia, el presunto femicida de Florencia Romano, el gobernador Rodolfo Suarez aseguró que “no hubo responsabilidad política” ni tampoco del personal jerárquico del Centro de Operaciones del 911, sino “de una sola persona que no respetó los protocolos”.
El mandatario provincial enfrentó las acusaciones realizadas por el partido justicialista y retrucó que están haciendo “politiquería” con el crimen de la adolescente de 14 años.
Suarez participó de una recorrida por las obras de calle Severo del Castillo en Guaymallén, junto al vicegobernador Mario Abed y el intendente de ese departamento, Marcelino Iglesias.
“Yo soy uno de los que más bronca tiene por esta muerte, por este femicidio. Hablé con las padres de Florencia y les dije que me voy a encargar de que a los responsables les caiga todo el peso de la ley”, dijo entorno a la situación del único acusado del crimen y respecto de la responsabilidad de la operaria que no desplazó el móvil al domicilio de Arancibia, pese a que recibió instrucciones precisas.
Así, insistió: “No se cumplieron los protocolos. Esta persona –por Soledad Herrera- cortó la comunicación y no dio conocimiento a sus superiores de lo que estaba pasando”.
La agente está imputada por abandono de persona y en forma paralela se le sigue un sumario administrativo en la Inspección General de Seguridad.
Por el caso, desde los bloques de la Cámara de Diputados y el Senado del Frente de Todos habían solicitado la presencia del ministro de Seguridad, Raúl Levrino y del director General de Policías, Roberto Munives.
