Hace dos años, la Justicia detuvo a Fernando Raúl Galante, expareja de Ana María Rinaldi. La mujer creyó que había terminado su calvario, pero se equivocó. Por los golpes que él le daba, Ana María perdió un embarazo.
A la espera de que se inicie el juicio en su contra, el hombre sigue amenazándola desde la cárcel. La primera amenaza la recibió el Día de la Mujer, cuando Galante la intimidó con que disfrutara su día porque sería el último. A ese le siguieron otros tantos mensajes por WhatsApp.
“Ya te queda poco, en cuanto salga vas a pagar por cada día que pasé acá adentro“, “Vas a morir como se lo merecen las ratas como vos”, fueron solo algunas de las intimidaciones que recibió Rinaldi a pesar de que el agresor se encuentra preso. Por eso, en plena cuarentena, decidió hacer público su caso para pedir ayuda.

En diálogo con Crónica, contó que su relación con el agresor se inició en 2017 y que al poco tiempo empezaron los golpes y el maltrato. La pérdida de su bebé fue el límite de lo que estaba dispuesta a tolerar y decidió dejarlo, pero Galante la secuestró y la violó. Entonces recurrió a la Justicia y el hombre fue detenido.
La víctima admitió que si bien él “no se encuadra en ninguno de los grupos de riesgo”, teme que lo dejen en libertad y cumpla con sus amenazas.
A ella no le asignaron custodia, pero sí pasan unos oficiales por su casa para que firme una planilla certificando que se encuentra bien.
En tanto, el hombre está preso en la Unidad N° 35 de Magdalena, acusado de “lesiones leves agravadas por el vínculo, abuso sexual con acceso carnal, rapto y amenazas” y de existir una condena podría recibir una pena de 15 años.
