Desde Moscú, el periodista Iaenzen Polímata aseguró que no se daría la vacuna rusa para combatir el coronavirus porque, tal como explicó, no está comprobado aún qué incidencias podría tener a largo plazo

Yo no me la pondría ahora, salvo que me obliguen“, dijo al señalar “lo arriesgado” que le parece dársela en este momento. Además, criticó la presión internacional y los intereses, más allá de lo sanitario, que hay detrás de este desarrollo.

“Obviamente, hay mucho riesgo de efectos colaterales, reacciones alérgicas o los posibles problemas cancerígenos más adelante”, advirtió Polímata en una entrevista que brindó a Intratables.

Entonces, añadió que -frente a este escenario- muchas de las personas que no son consideradas de riesgo ante el Covid 19 evalúan los costos y los beneficios antes de tomar la decisión y, si bien hay voluntarios que deciden dársela, muchos optan por “esperar un poco más, dos o tres meses, hasta que se acomoden las vacunas”.

En Rusia, como también ocurrirá en la Argentina,  los primeros que deberían vacunarse son el personal de salud, el grupo de riesgo y quienes tengan alguna enfermedad o complicación sanitaria.

De todas maneras, el comunicador afirmó que  “si tuviera una patología preexistente me la pondría ahora porque creo que ahí minimizaría el riesgo“.

Por su parte, la italiana Laura Grassi, azafata de vuelo, también presente en el programa, contó que en el país europeo se habla principalmente de tres vacunas: la producida por la farmacéutica estadounidense Pfizer en sociedad con la alemana BioNTech; de la de la farmacéutica Moderna; y de la de AstraZeneca. Y explicó que el 29 de diciembre pondrán una fecha para comenzar la campaña de vacunación en toda la comunidad europea, que se iniciará en enero.

“AstraZeneca probablemente va a hacer una unión con Sputnik V”, dijo. Y agregó: “La rusa no entra en el protocolo europeo por los números de los testeos”.