El apellido Miraval es uno de los más conocidos y temidos en el barrio La Gloria, en Godoy Cruz. Con dominio territorial en las manzanas K y L del popular complejo, han sido sindicados y hasta condenados por diferentes delitos: amenazas, tiroteos, robos y homicidios.
Pero gran parte de esos hechos tienen una motivación, la cual surge como parte de las investigaciones cada vez que integrantes de ese clan familiar son señalados de protagonizar algún ilícito, y es la venta de estupefacientes.
Más allá de las numerosas tareas policiales y testimonios que han dado cuenta sobre esa actividad ilegal, los antecedentes o procedimientos por tema de drogas son escasos contra los Miraval. O al menos así lo era hasta la noche del miércoles
, cuando efectivos de la Policía Contra el Narcotráfico (PCN) allanaron una de las viviendas de esa familia.

La medida se realizó en la casa 11 de la manzana K, donde los efectivos capturaron a Franco Pedro Martín Miraval Reyes (24) y a Fernando Nicolás Concha Castellano (28), quienes estaban marcados en la pesquisa como encargados de los movimientos de narcomendueo, indicaron fuentes policiales.
En el lugar también fue aprehendida una hermana de Miraval, quien está embarazada, porque intentó golpear y escupió a los efectivos mientras requisaban la propieadad. Aunque la mujer recuperó la libertad a las pocas horas, contaron fuentes policiales.

Lo cierto es que los sabuesos dieron en el interior del inmueble con 848 gramos de marihuana dividido en diferentes trozos compactados y en porros listos para la venta. Asimismo, se halló un envoltorio con 10 gramos de cocaína, una balanza de precisión, elementos de corte y fraccionamiento, 9.400 pesos en efectivo y un celular, detalla la información a la que accedió El Sol.

Los dos sospechosos quedaron alojados en el Centro de Detención federal U-32, en calidad de incomunicados por averiguación de la ley 23.737 (de estupefacientes) y en las próximas horas se definirá su situación procesal.
Tras las rejas
En los últimos años, varios integrantes de la familia Miraval han caído en las garras policiales por diferentes causas. En marzo de 2017, los hermanos del joven detenido el miércoles, Carlos y Mauricio, fueron detenidos en un procedimiento.
El primero por estar acusado de amenazas, mientras que el otro estaba sindicado por el asesinato de Sergio Guajardo, ocurrido en el barrio Huarpes.

Por ese entonces, la causa que lideraba el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello apuntaba a un móvil por lucha de territorios de venta drogas. Incluso, colocaba como instigador del asesinato a José Luis, un primo de los Miraval, aunque esa hipótesis jamás prosperó.
De todos modos, José Luis iba a terminar detenido al año siguiente por una tentativa de homicidio, causa en la que resultó absuelto. Sin embargo, lo condenaron a tres años y medio de cárcel por una causa de amenazas colectivas. Hace pocos meses, recuperó la libertad, indicaron fuentes consultadas.

Por otro lado, un hermano de este último, llamado Leandro Carlos y conocido como el Yes, de 29 años, fue condenado a fines del año pasado a 18 años de cárcel por el crimen de Lucas Maximiliano Morales (21), ultimado de dos balazos en junio de 2018 en el barrio La Gloria.
En tanto, hasta el propio Franco Miraval tuvo un breve paso por la cárcel a principios de este año cuando fue detenido por una causa de robo de 2014, aunque recuperó la libertad al poco tiempo. Ahora podría regresar a un penal tras sumar un nuevo roce con las fuerzas policiales.
