Un padre decidió levantar el ánimo de su hijo tatuándose la misma mancha de nacimiento que tenía el pequeño. Derek Prue Sr notó que cada vez que su hijo iba a la pileta insistía en usar remera y por eso tomó la decisión para ayudaro.
El hombre- de Canadá- sorprendió a su nene de 8 años cuando jugaba en la pileta de un hotel y le mostró que se había tatuado su misma marca.
Según recoge CBC News, el menor quedó con los ojos muy abiertos y una enorme sonrisa en el rostro. “Ahora tenemos las mismas marcas de por vida”, dijo Derek a dicho medio.
“Vi cómo estaba reaccionando, y me dieron ganas de hacerlo para que él no fuera el único”, explicó.
“Es bastante doloroso. Recuerdo la primera vez que llegué, me acosté y luego, después de unas tres o cuatro horas, pensé: ‘Sí, ¿casi terminamos?’ Y Tony (el tatuador) dijo: ‘Sí, casi hemos terminado el esquema’”, relató Derek.
