El tercer sospechoso y presunto autor material del asesinato de Rodrigo Fernando Oliva Morales (31), ocurrido el lunes en Guaymallén, se entregó la madrugada de este martes ante la Justicia. Se trata de Gabriel Armando Puebla, alias el Robertito, quien al presentarse frente a los policías de la Subcomisaría de Puente de Hierro aseguró ser inocente.

Sin embargo, al encontrarse con pedido de captura quedó aprehendido y a disposición de la fiscal de Homicidios Claudia Ríos, quien lo imputará en las próximas horas.

Tras el hecho de sangre habían sido detenidos como coautores su padre, Roberto Armando Puebla Alcaraz (64), y a su hermano, José Armando Pueba (23), quienes fueron acusados por homicidio simple por la representante del Ministerio Público.

El hecho ocurrió cerca del mediodía del lunes cuando Oliva Morales se encontraba en su casa de la manzana A del barrio Nebot, en Colonia Segovia.

En ese momento, sujetos pasaron frente a la víctima y le dispararon en varias oportunidades. Uno de los plomos le impactó en el pecho y lo dejó en grave estado, por lo que fue trasladado al Microhospital de Puente de Hierro en un vehículo particular.

El hombre llegó sin vida al nosocomio, por lo que se alertó a las autoridades sobre el hecho de sangre.

De acuerdo con las averiguaciones realizadas en la escena, los sospechosos acusaban a Oliva Morales de haberles robado, por lo que habían tenido conflictos previos desde horas de la mañana.

La víctima contaba con antecedentes por homicidio y amenazas, razón por la que había estado varios años en la cárcel, señalaron fuentes policiales.