“Aunque no tuve muchas lesiones musculares en mi carrera y me cuesta darme cuenta de la magnitud, el sábado no sentí un pinchazo así que no creo que sea un desgarro”, dijo un optimista Ignacio Fernández Apenas salido de la Clínica Rossi, donde se hizo los estudios por la lesión muscular que sufrió en el isquiotibial de la pierna izquierda.

Y ese optimismo estaba fundamentado porque Nacho no está desgarrado, de acuerdo a los resultados que recibieron los médicos de River. Hay una molestia, pero no una ruptura mayor que lo podría haber dejado al margen de partidos pesados que se vienen.

De esta manera, el zurdo podría estar a disposición en los encuentros ante Independiente por la Libertadores y Boca por la Superliga, a disputarse 18 y 22 días después de haber sufrido la lesión.

Fernández dejó la cancha contra San Lorenzo cuando apenas iban tres minutos y aceptó que pudo obedecer al desgaste por 3-0 a Racing: “Puede tener que ver, pero me sentía bien, sin ninguna molestia. De hecho fue lo que le dije al cuerpo técnico cuando me preguntaron cómo estaba. Pero cuando hice el esfuerzo inicial, el cuerpo lo sintió”.