En las últimas horas se conoció la noticia sobre una pelea que llegó “hasta las manos”, entre Nahir Galarza y otra reclusa identificada como Griselda Bordeira, una ex oficial de policía, en la cárcel de Paraná, en Entre Ríos.

Galarza cumple con una condena a reclusión perpetua por el crimen de su novio, Fernando Pastorizzo, ocurrido en Gualeguaychú.

La joven y la otra detenida conviven desde hace un tiempo en el mismo pabellón, junto a otra penitenciaria, procesada y presa por formar parte de una banda narco en Concepción del Uruguay.

Ambas venían teniendo problemas de convivencia con discusiones diarias pero la situación pasó a mayores cuando, el fin de semana, se golpearon y amenazaron de muerte mutuamente.

Bordeira está presa desde junio de este año, vinculada en una causa por narcotráfico en la que fue procesado el intendente de Paraná, Sergio Varisco.

La mujer tiene prisión preventiva y fue procesada por la Justicia Federal.

El 1 de Noviembre la Policía de Entre Ríos la exoneró por cesantía de su rango de Sargento 1°.

Se le habían iniciado dos sumarios administrativos internos: uno fue por percibir doble sueldo del Estado, como policía y como funcionaria municipal. Y el otro, por sus presuntos vínculos con el narcotráfico.