En medio de la crisis que convulsiona a Perú en el último año, y antes de que Manuel Merino renunciara este domingo empujada por la represión que causó dos muertos y casi 100 heridos, comenzó a sonar el nombre de una figura política para llevar al país inca a la transición que recupere la calma y la institucionalidad política. Se trata de Gino Costa.
El portavoz del Partido Morado en el Congreso peruano fue postulado por Mario Vargas Llosa para hacerse cargo de la presidencia en carácter interino.
Costa está “en condiciones de asumir esta responsabilidad y de garantizar unas elecciones en el mes de abril que sean realmente limpias y que sean respetadas”, señaló el escritor. Y agregó que se ha mancionado varias veces el nombre de Costa, votó “en contra de la vacancia de la Presidencia” y está “en condiciones de asumir esta responsabilidad y de garantizar unas elecciones en el mes de abril que sean realmente limpias y que sean respetadas”.
Costa conoce lo que es el gobierno peruano y el poder. Fue Ministro de Interior en 2002 del entonces presidente Alejandro Toledo, donde fue fundamental para la reforma policial en ese país, que le costó su salida del gabinete por mantener diferencias con las autoridades de la policía.
Posteriormente fue electo legislador nacional por Peruanos por el Kambio, pero sus diferencias internas por el indulto humanitario al ex presidente Albero Fujimori lo llevó a la renuncia de su banca.
La crisis de legimitidad política en su país que se inició en 2018 lo llevó luego a formar parte de la Bancada Liberal y ahora es una de las figuras del Partido Morado.
