El presidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (CECHA), Carlos Gold, estimó este martes que tras la liberación del precio de los combustibles, el incremento en las naftas “no va a ser más de un 10 por ciento de aumento”, y se dará “después de las elecciones” legislativas del 22 de octubre.

“El aumento se va a dar después de las elecciones. YPF que tiene el 60 por ciento del mercado y cuya participación accionaria es mayoritaria también del Estado, es la que mueve el amperímetro respecto a los aumentos”, explicó Gold.

Al respecto el titular de la CECHA añadió: “No creemos que ninguna petrolera tome la iniciativa de hacerlo antes que la compañía estatal”. Sobre la decisión oficial de liberar los precios, Gold aclaró: “Esto no implica un cambio desmesurado de la situación que ya se venía sosteniendo”.

En la misma sintonía se expresó el secretario de la Cámara de Empresarios de Combustible, Raúl Castellanos, quien sostuvo que “no hay que tomar como algo que asuste” la liberación de precios de los combustibles “porque en los últimos 20 años han sido mucho más los años que ha estado liberado” el valor, por lo cual estimó que “no” hay que “esperar cosas demasiadas extrañas”.

Castellanos puntualizó que el “sistema de liberación esta basado para que la competencia regule los precios”, pero planteó la “posibilidad abierta de que la importación generaría un marco de competencia mucho más amplio”.

Mientras que el presidente de la Asociación de Estaciones de Servicio Independientes (AESI), Manuel García, aseguró que pese a la resolución que libera el precio de los combustibles a partir del 1 de octubre próximo, el Estado argentinos seguirá fijando los valores de venta en los surtidores a través de YPF.

“Es más de lo mismo. El Estado maneja el 51 por ciento de las acciones de YPF, la empresa que tiene el 60 por ciento del mercado de combustibles. Así que el que va a decidir el precio de las naftas va a ser el Ministro de Energía. Si YPF no aumenta los precios, nadie los va a aumentar”, sostuvo.

¿Aumenta o no?

En declaraciones a radio El Mundo, García estimó que “por una cuestión política”, recién después de las elecciones habrá incremento en los precios de las naftas y el gasoil. 

A su vez, Castellanos explicó que en octubre ya estaba “previsto un aumento” antes de la decisión oficial de liberar el precio de esos productos. “Todo hace suponer que no van aumentar (las naftas) hasta después de las elecciones” del 22 de octubre, destacó el dirigente empresarial, quien comentó que “si hubiera seguido el acuerdo vigente” el mes próximo el incremento sería del 6 por ciento. 

Por su parte, durante un reportaje en radio Continental, Gold expresó que “indefectiblemente el aumento (en las naftas) se va a dar, pero no en porcentajes distintos de los que se venían especulando”.

“Se hablaba de entre un 6 y 8 por ciento, creemos que puede ser entre 1 0 2 por ciento más, porque el crudo local también se va a poner al nivel del internacional. Creemos que no va a ser más de un 10 por ciento el aumento”, indicó.

Pero el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, afirmó que “no necesariamente” aumentará el precio del combustible, con la liberación de las tarifas decidida por el Gobierno, sino que “dependerá de cada empresa” esa posibilidad.

“Estaba pactado que cuando el precio subiera de determinado nivel, el Estado iba a dejar de subsidiar a la producción de petróleo, y eso sucedió”, advirtió el legislador oficialista.

En declaraciones en Casa de Gobierno, Pinedo incluso sostuvo que “si hubiera seguido regulado, hubiera aumentado el precio, y ahora no necesariamente va a aumentar, depende de cada empresa”. 

La decisión de Energía

El Ministerio de Energía comunicó a las empresas petroleras la “suspensión” del acuerdo interno que establecía una actualización de precios de los combustibles cada tres meses y liberó dichos precios a partir del 1 de octubre próximo.

Esta medida obedece a que el precio internacional del crudo Brent se ubica por arriba de los precios sostenes que rigen para el petróleo crudo local, de 55 dólares para la variedad Medanito (liviano), y de 47 dólares para el Escalante (pesado).