Con apoyo de Estados Unidos, Israel afirmó este martes que algunas potencias viajarán al país para revisar las pruebas sobre el supuesto plan nuclear secreto de Irán, mientras que el organismo de control atómico de la ONU ratificó que el país persa cumple con su acuerdo nuclear y diferentes países reclamaron una verificación de la evidencia.

La denuncia israelí de que Irán tiene un plan secreto para construir bombas nucleares pese al acuerdo firmado en 2015 con Estados Unidos y otras potencias sacudió a la comunidad internacional, aunque  predominó la cautela respecto de los documentos de la inteligencia hebrea que, según Tel Aviv, prueban que lo que dice es cierto.

Las afirmaciones formuladas ayer sobre Irán por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ocurrieron horas después de una visita oficial a Israel del flamante secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, y a pocos días del 12 de mayo, fecha límite para que Donald Trump defina si continúa avalando el acuerdo con Irán.

La responsables de los Asuntos Exteriores de la Unión Europea (UE), Federica Mogherini destacó hoy en un comunicado que “el primer ministro Netanyahu no ha cuestionado el cumplimiento por parte de Irán de los compromisos (del acuerdo nuclear)”.

Resguardándose en una opinión “preliminar”, la canciller europea recordó sin embargo que la única organización para expedirse oficialmente sobre el tema es el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) de la ONU, que “ha publicado diez informes que certifican que Irán ha cumplido plenamente con sus compromisos”.

La referencia de la diplomática europea hace alusión al informe final elaborado por el OIEA que ratifica que desde 2009 no hay pruebas creíbles de que Irán esté trabajando en el desarrollo de armas nucleares.

El organismo es el responsable, entre otras cosas, de vigilar el cumplimiento del acuerdo firmado entre Irán y seis países -Francia, Reino Unido, Alemania, Estados Unidos, Rusia y China- en 2015, que contemplaba estrictas restricciones a la actividad nuclear del país persa para impedir la fabricación de una bomba, a cambio del levantamiento de sanciones económicas.

Hasta el momento, el OIEA ratificó que Teherán estaba cumpliendo su parte del acuerdo.
Sin embargo, Netanyahu anunció hoy que cursó una invitación a las potencias internacionales para que envíen delegaciones para examinar la documentación sobre el supuesto plan nuclear iraní.
Netanyahu dijo que se contactó anoche con el presidente francés, Emmanuel Macron, y la canciller alemana, Angela Merkel.

Según el gobierno israelí, las autoridades de Reino Unido, Francia y Alemania “expresaron mucho interés y enviarán delegaciones de expertos” para analizar la evidencia, el próximo fin de semana, informó el diario israelí Haaretz.
El primer ministro dijo que también habló con el presidente ruso, Vladimir Putin, así como con el chino, Xi Jinping, pero aún no han decidido si aceptarán la invitación, que extendió al OIEA. Israel no forma parte del organismo y, según se cree, posee bombas atómicas.

El abierto apoyo de Estados Unidos a la denuncia de Israel, expresado por el propio Pompeo que la consideró “real” y “auténtica”, contrasta con la prudencia por parte del resto de los países firmante del pacto nuclear.

Tanto Francia como el Reino Unida continuaron defendiendo la importancia de un acuerdo nuclear con el país persa, y reclamaron que las denuncias sobre eventuales violaciones al pacto sean verificables.

El canciller británico, Boris Johnson, recordó que el acuerdo con Irán incluye “medidas que permiten a los inspectores del OIEA un acceso sin precedentes al programa nuclear de Irán”.

Por su parte, la vocera de la Cancillería francesa mostró hoy sus reservas a las informaciones presentadas por Netanyahu y dijo que deben ser “estudiadas al detalle y evaluadas”.

El Kremlin no confirmó si efectivamente recibió una invitación de Tel Aviv para examinar los documentos presentados ayer pero sí reclamó que se compruebe la veracidad de la investigación.

“Considero que esto no es motivo para convocar una reunión de la comisión (del OIEA, ya que primero hay que analizar esos 100.000 documentos para comprobar si son verídicos”, declaró Mijail Ulianov, embajador ruso ante las organizaciones internacionales en Viena, a medios locales.

Ulianov recordó que los inspectores del OIEA “no comunicaron ninguna violación en los más de dos años de vigencia del acuerdo nuclear” y que los veedores “se encuentran en Irán prácticamente de manera permanente. La mitad de las actividades de inspección del OIEA implican a Irán”, destacó.

“Ni Rusia ni el OIEA nunca han realizado valoraciones tan precipitadas y considero que tampoco lo harán en esta ocasión”, subrayó.

También el canciller iraní, Mohamed Yawad Zarif, rechazó ayer la acusación afirmando que se refería a viejas alegaciones con las que ya lidió el OIEA en su momento, una mirada que coincide con la posición de varios especialistas.

El antiguo responsable de la Comisión de Energía Atómica de Israel, Uzi Eilam, declaró a la agencia de noticias DPA que lo que presentó Netanyahu es “historia y no muestra evidencias de que los iraníes no estén cumpliendo el acuerdo”.

El plan denunciado, conocido como Proyecto Amad, con el que Irán pretendía desarrollar armas nucleares, fue mantenido en secreto entre 1999 y 2003, pero no hay pruebas de su prolongación más allá del acuerdo de 2015, señaló Eilam.