La declaración de Julián Álvarez en la zona mixta del estadio de Dallas tras el triunfo de la Selección argentina ante Austria generó un sinnúmero de reacciones. El futbolista del Atlético de Madrid dijo que lo mejor para su futuro es una transferencia, que ya habló con el club del tema y que su idea es “cumplir su sueño”, en referencia a jugar para el Barcelona.
En medio de la Copa de Mundo, la declaración no fue casual, el delantero argentino de 26 años quiere ejercer presión para salir del Colchonero, que no se lo hará fácil. Este martes, el diario AS de España confirmó que la dirigencia del Atlético tiene pensado llevar al Barcelona a la Justicia, y que lo considera un club “tramposo”.
En ocasiones, ante los intentos anteriores del Barcelona y también a la oferta del Real Madrid por la Araña, la cuenta oficial del club en X se mostró irónica con posteos para reírse de sus clubes rivales. Sin embargo, esta vez el estallido vino puertas adentro y la declaración de Álvarez no cayó bien.
Un posteo en su cuenta felicita a sus “argentinos” por la victoria y en particular a Nahuel Molina por los 60 partidos en la Selección, pero las fotos son de Almada y el propio lateral, no de Álvarez.
La bronca de los Colchoneros escaló a un grado más de tensión si se consideran las imágenes que ya inundan las redes sociales y en las que se ve como un hincha del Colchonero pisa la camiseta del delantero con el número 19 y luego la prende fuego.

Los dirigentes del Atlético de Madrid aseguraron al medio español que el Barcelona “ha jugado así ya en varias ocasiones” y que le hicieron lo mismo al Atlethic Bilbao con Nico Williams. Con el Colchonero está el antecedente de Antoine Griezmann, al que el Barcelona tentó a pesar de que el Atlético se estaba jugando la definición de la Champions frente a la Juventus. Finalmente el traspaso se hizo efectivo en 2019.
Pero en esta ocasión, la respuesta del club es contundente: “Las opciones de una venta al Barcelona son cero“. Aseguran que la única opción de salida es por la cláusula de resición que es nada menos que 500 millones de euros. El Real Madrid presentó una propuesta de 150 millones de euros, que el Atlético rechazó sin abrir la negociación.
