La mitad de los trabajadores argentinos recuerda con cariño su paso por la primaria y la secundaria y, en algún momento, soñó con volver a las aulas. Entre lo que más “extrañan” de aquella época se destacan los amigos, jugar y la falta de preocupaciones.
A pocos días de que los estudiantes vuelvan a las aulas, la consultora Adecco realizó un estudio a nivel nacional que arrojó que al 23% de los encuestados le gustaría volver a la primaria, mientras que el 28% a la secundaria. A su vez, el 49% restante prefiere seguir con su edad actual, más allá de las responsabilidades.
Los amigos, jugar, no tener preocupaciones, la inocencia de la infancia y el tiempo libre son algunas de las razones por las que volverían a transitar por aquellos “años dorados”.
En diálogo con El Sol, Pablo Liotti, gerente de Marketing y Comunicación del Grupo Adecco para Argentina y Uruguay destacó que el objetivo de la muestra, que contempló cerca de 1.500 casos a nivel nacional, fue ver cómo se vincula el trabajador con sus años de formación y aseguró que “hoy por hoy ve con buenos ojos esa época, el 91% siente que que sumó muchísimo”, explicó.
A su vez, casi el 80% recomendaría recomendaría a sus conocidos los establecimientos escolares donde se formó para que inscriban a sus hijos o sobrinos.
Esto se debe, en parte, a los valores y las habilidades que comenzaron a formarse durante esa etapa y que son puestos en práctica en la actualidad como el trabajo en equipo o la forma de comunicarse, entre otros.
“Les dieron las herramientas para poder desarrollarse en el mercado laboral actual al margen del nivel educativo que lograron. La persona que lo recomienda es porque sirvió para desenvolverse”, resaltó Liotti.
Amigos son los amigos
El vínculo con las amistades de los años de educación formal permanece muy presente. Según el representante de Adecco esto se relaciona con un aspecto sociológico porque “somos una sociedad muy amiguera. El trabajador argentino no escapa a eso y seguimos manteniendo los vínculos de los compañeros del primario, secundario y la incidencia que tienen las redes es muy grande y facilita muchísimo generar esos vínculos”.
De esta manera, más del 56% dijo que continúa manteniendo relación con sus compañeros de la primaria y el secundario. En tanto, el 81% reconoció que los tiene en sus redes sociales, “que no implica tener una amistad porque la realidad es que los amigos de redes no revela una verdadera amistad, pero si estar al tanto de qué han pasado con sus vidas y un poco como es el día a día”, agregó Liotti.

Sin preocupaciones
Otro de los aspectos que resaltaron los trabajadores a los que les “gustaría volver” a aquella época fue no tener preocupaciones. “No tener las responsabilidades y dolores de cabeza que una persona adulta tiene versus las responsabilidades que uno tiene cuando es chico que se limita a realizar las tareas y cumplir con determinados mandatos del instituto”, resaltó el representante de Adecco.
Con respecto a por qué se pensó con nostalgia en algún momento en volver a la época de estudiante, el psicólogo clínico de orientación cognitiva, Daniel Venturini, explicó que se trata de una cuestión relativa a cada persona, su edad y contexto, entre otros factores.
Sin embargo resaltó que puede ocurrir que “lo que anhelamos más que añoramos es experimentar situaciones que sean satisfactorias. Entonces, de acuerdo a cuál fue la experiencia que cada uno tenga, por una cuestión de contraste le parecerá hermoso volver a esa etapa o no, o hasta aborrecible si es una persona que ha sufrido bullying, maltrato o ha sido una etapa de fracaso escolar”.
En lo que se refiere a dejar de lado las preocupaciones o escapar de la vorágine diaria, el profesional de la salud también destacó que se trata de una cuestión relativa con parámetros y contrastes según con qué se lo compare y la situación de la persona.
“Podrías pensar que aquel que está pensando siempre en una etapa anterior de la vida tiene que ver no sólo con su frustración actual sino también con esas personas que tienen esa tendencia nostálgica”, resaltó. Y explicó que la “tranquilidad o la calma” es relativa a cada individuo ya que en algunos casos “más que volver al secundario, hay personas que para escapar de la rutina prefieren irse unos días al campo y hacer asado. Y en este caso está asociada a una cuestión contemporánea y no necesariamente del pasado”, resaltó el profesional de la salud.
