Se trata de cambios de paradigmas en el proceder, de avances por la inclusión y la ampliación de derechos, puertas adentro y hacia fuera de una institución que, lentamente, busca acercarse más a la comunidad. Así, aunque llame la atención, es un paso importante para desterrar mitos y temores que suelen envolver a la Policía de Mendoza. Pues bien, la fuerza local, también en materia de diversidad sexual, ha comenzado a dar señales de estar a la vanguardia con la elaboración de un protocolo de actuación para con la comunidad LGTBI con el fin de garantizar los procedimientos y brindar un trato “amigable”. Por eso, es fundamental un accionar sin discriminación ni abusos, donde prime un trato digno. Sólo así se ganará en confianza y respeto mutuo.
Se necesitan instituciones de mayor contacto y proximidad con la ciudadanía, más allá de las dificultades que se experimentan en el terreno, sobre todo con las poblaciones más vulnerables.
Por la inclusión y un trato digno
