Una academia de danza del distrito de Beltrán, en Maipú, realizó una performance para homenajear a Florencia Romano y pedir justicia por el femicidio de la adolescente y el cese de las muertes violentas de mujeres por razones de género en Argentina.

El video que trascendió en los últimos días muestra a jóvenes, algunos de la edad de la chica de 14 años, interpretando la canción “Nos veremos otra vez” de Serú Girán. 

“Desde el arte quisimos marcar posición. No podíamos dejarlo pasar… lo que ha sucedido es escalofriante”, indicó Débora Kaul, la bailarina que dirige la academia que lleva su nombre.

El homenaje fue realizado por Valentina Forconi, Valentina Bucci, Regina Campanella, Martina Jouas, Ignacio Bustos, Lola Sánchez, Lola Díaz, Sofía Castro, Sofía Morán, Lucía Muñoz y Sabrina La Fuente.

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El jueves pasado, mientras ensayaban la presentación de cierre de año, recibieron la noticia de que Florencia había sido hallada asesinada en Luzuriaga. 

Conmocionados por el femicidio de la menor, decidieron cambiar la puesta y expresar la impotencia, la tristeza y el deseo de que los responsables del aberrante hecho paguen.

“Fue difícil la puesta, no queríamos que la danza excediera al mensaje”, dijo Kaul y detalló que en la coreografía se ve cómo una hija se le va de las manos a sus padres y estos asesinos se la llevan.

Y concluyó: “Nos veremos otra vez es una frase que representa el deseo de todos los padres que han perdido a un hijo”.


El caso

Florencia Romano desapareció el sábado 12, después de que salió de su casa ubicada en Rodeo de la Cruz para tomarse un colectivo rumbo a Maipú.

La adolescente le había dicho a sus padres que iba encontrarse con una compañera de la escuela, pero en realidad se dirigió hasta la vivienda de Pablo Ramón Arancibia, ubicada en el pasaje Berra, casi Padre Vázquez, en Gutiérrez.

El principal acusado del hecho la había contactado semanas antes por la red social Instagram y la convenció de encontrarse con él.

El jueves 17 el cuerpo de la menor fue hallado fue hallado envuelto en sábanas en el interior de una acequia de calle Alsina, en Luzuriaga.