Tras casi tres semanas de búsqueda, policías recapturaron este jueves a Gabriel Nazareno Quinlan Ulloa, el detenido que se había fugado a fines de febrero de la Subcomisaría Iriarte de Las Heras. El sujeto, que había caído tras una denuncia por violencia de género, fue localizado por uniformados en la vía pública.
Durante el operativo para concretar su captura, vecinos del lugar donde se estaba refugiando el malviviente arrojaron elementos contundentes a los policías y dañaron un móvil policial.
Fue alrededor de las 17.30 cuando personal de la Unidad Especial de Patrullaje (UEP) divisaron a Quinlan en la intersección de calles Antartida Argentina y Pimenides, pero cuando se acercaron para identificarlo este escapó a través de los techos de las viviendas.
Posteriormente, con apoyo de colegas de la Unidad de Acción Preventiva (UAP), se procedió a rastrillar la zona. Así, le dieron alcance al prófugo en un pasaje del asentamiento conocido como Villa de Los Carreteleros.
Durante la aprehensión, los lugareños empezaron a arrojar piedras a los uniformados, con el objetivo de evitar el traslado de Quinlan. Ante eso, debieron utilizar armas largas para disuadir a los agresivos sujetos, pero de todas formas un vehículo policial resultó con el parabrisas, el techo y el capot dañados.
Quinlan se había escapado de la citada dependencia la tarde del domingo 23 de febrero, donde se encontraba alojado tras una denuncia por maltratos en su contra.
Ese día, motivó un fuerte operativo en el barrio 26 de Enero e inmediaciones, donde está ubicado el edificio policial. La búsqueda fue vía aérea con helicóptero y terrestre con móviles y canes, pero no se logró atraparlo.
Fuentes policiales detallaron que, hace unos años, Quinlan permaneció alojado en el ex Cose por diversos delitos. También tenía pasado carcelario, agregaron.
A principios de noviembre del año pasado, un joven identificado como Roberto Emanuel Gómez, quien se encontraba sospechado de cometer una serie de robos, huyó cuando estaba a punto de ser trasladado a la cárcel de Boulogne Sur Mer.
Un año antes, también noviembre, dos jóvenes escaparon después de violentar un candado. Uno de ellos fue identificado como Cristian Diego Sánchez, conocido como el Ratita. Un mes después, Sánchez fue recapturado y terminó acusado por homicidio.
En ambas ocasiones, así como también en esta última, la Inspección General de Seguridad (IGS) inició una investigación interna para determinar si existía responsabilidad por parte de los efectivos policiales que se encontraban de turno en la dependencia al momento de las fugas.
