Atender a todos los pobladores, a todos, es la tarea más importante que puede tener cualquier gobierno. ¿A cuántos tienen que atender quienes nos gobiernan hoy? ¿Cuántas personas somos en este país? Hace unos días se celebró el Día Mundial de la Población. Debería haber sido feriado porque para el mundo no hay día más importante que ese. En ese día, el Ministerio del Interior publicó la cifra: somos 39.745.613 personas. Aquí voy a dar los nombres.
Seguramente, esta cifra habrá variado porque desde el viernes a hoy algún nacimiento se habrá producido, o algún espiche, o variará en el futuro porque algún embarazo también se debe haber producido en estos días. Pero hay algunos aspectos notables en el informe del Ministerio del Interior. Por ejemplo que en nuestro país hay 95 hombres por cada cien mujeres. lo que equivaldría a 1.850.000 mujeres más aproximadamente. Eso de que por cada hombre hay siete mujeres es un mito de los optimistas.
Son más ellas que nosotros, pero esto no quiere decir que se queden solteras, porque bueno, en esta época son muy pocos los que desarrollan un solo matrimonio, y, además, el pata de lana no sabe de estadísticas. Pero hay otro dato interesante al respecto. La esperanza de vida de las mujeres es mucho mayor que la de los hombres. Los hombres tenemos una esperanza de vida de 71, 6 y las mujeres de 79 años, casi ocho más que los varones. Un machista diría: “¿Por qué viven más las mujeres que los hombres? Porque no se casan con mujeres”.
Otro dato interesante: la tasa de fecundidad es de 2,3 hijos por cada mujer. No sé como diablos hace una mujer para tener 0,3 hijo, por más retacón que sea el culillo. Dos datos más para tener en cuenta: La población argentina está envejeciendo, es un fenómeno mundial, y 90 % de los argentinos vive en zonas urbanas. O sea, de los casi cuarenta millones, sólo tres millones 600.000 argentinos viven en el campo. No sé entonces para qué se hace tantos problemas Cristina. Son tan pocos los que viven en el campo que de ninguna manera se puede perder una elección. ¿O sí?
