La policía de Frederick, en Colorado (Estados Unidos), anunció en su cuenta de Twitter que estaban investigando la desaparición de tres personas: Shannan Watts, de 34 años, y sus dos hijas de solo 3 y 4 años.

“Shannan está además embarazada de 15 semanas”, añadía el mensaje junto a un teléfono para aquellos que pudieran ofrecer alguna información.

La mujer no había llegado a su cita con el doctor y no contestaba el teléfono. Fue una amiga quien alertó a la policía tras encontrar el celular, las llaves y su cartera en la casa.

El caso inmediatamente llamó la atención de los medios locales, y los medios locales entrevistaron a Chris Watts, esposo y padre de las desaparecidas. Ante los periodistas, el hombre de 33 años declaró que no podía dormir desde que supo que habían desaparecido.

Durante una entrevista, Watts explicó que cuando llegó a la casa no había nadie y explicó cuán traumático había sido estar esa noche sin su familia.

“La pasada noche tuve encendidas todas las luces de la casa”, confesó. Además, negó que su relación pasara por una crisis. Tan solo reconoció que habían tenido una pequeña discusión.

Y mirando a la cámara, hizo un llamado con la voz rota: “Si alguien las tiene, por favor, que las suelte. Tengo que verlas a todas, esta casa no está completa sin ellas. Por favor”.

El Facebook de su esposa corroboraba el amor de la pareja y mostraba, en sus fotografías, lo que aparentemente era una familia feliz y sin problemas. Entre las fotos de sus hijas y su esposo, siempre contaba lo dichosa que se encontraba. Así, por ejemplo, el pasado 5 de mayo escribió: “Amo a este hombre. Es mi pilar”.

Arrestado y a la cárcel

Las horas pasaron y la policía continuó sin éxito su búsqueda. Pero en la madrugada del pasado jueves, el caso dio un gran vuelco: la policía de Frederick anunciaba en Twitter que Watts había sido arrestado y llevado a la prisión del Condado Weld. 

Las autoridades indicaron en una conferencia de prensa que habían localizado el cuerpo de una mujer que creen es el de la esposa del arrestado. Los restos mortales aparecieron en unos terrenos propiedad de Anadarko Petroleum, la empresa para la que trabaja Watts.

Los oficiales indicaron, además, que tienen “una razón muy fuerte para creer” que saben dónde están los cuerpos de las hijas, por lo que ya están trabajando para recuperarlos.

“Este es absolutamente el peor resultado posible que cualquiera pueda imaginar”, dijo John Camper, director de la Oficina de Investigaciones de Colorado. “Por horrible que sea este resultado, nuestro papel ahora es hacer todo lo posible para determinar exactamente qué ocurrió”, manifestó.