El proveedor de contenido para adultos, Larry Flynt, quien convirtió la revista “Hustler” en un imperio del entretenimiento y defendió los derechos consagrados en la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, murió este miércoles a los 78 años de edad.

Flynt tenía una salud frágil y falleció de una insuficiencia cardiaca en su casa en Hollywood Hills, dijo su sobrino Jimmy Flynt Jr.

Desde sus inicios como propietario de un club de desnudistas en Ohio hasta su reinado como fundador de una de las revistas para adultos más explícitas, Flynt desafió en forma constante a la sociedad convencional y se convirtió en un objetivo de grupos feministas y de derecha religiosa.

La compañía de Flynt editaba no solamente Hustler, sino varias publicaciones más. Tenía una compañía de producción de video, varios sitios web, un casino en la zona metropolitana de Los Ángeles, y 10 boutiques Hustler. También vendía licencias para usar el nombre de Hustler a clubes independientes de espectáculos eróticos.

Después que un francotirador lo hiriera de bala en 1978, Flynt quedó paralizado de la cintura para abajo y utilizó silla de ruedas el resto de su vida. Batalló contra las adicciones a las drogas y el alcohol, y su cuarta esposa murió de una sobredosis de heroína.

Flynt, con una fortuna calculada en más de 100 millones de dólares, se dedicó después a la política. Cuando en el 2003 el gobernador, Gray Davis, fue destituido por los electores de California, Flynt fue uno de los 135 candidatos que se postularon para reemplazarlo. Larry se describió entonces como “un vendedor de obscenidades que se preocupa” y captó más de 15.000 votos.