La muerte de Santiago “Morro” García provocó una ola de llamadas a la Línea Vida (antisuicidios) en Uruguay. Según informa el diario El País, el 0800 0767 recibió el fin de semana 72 consultas, el doble que el promedio que se venía registrando desde el comienzo del año.

El uruguayo, ídolo de Godoy Cruz, se quitó la vida el pasado jueves 4 de febrero en su departamento. “Ante el anuncio de la autoeliminación de una figura se puede dar un aumento de las llamadas de pedido de ayuda”, comentó el sociólogo Víctor Hugo González.

El especialista explicó que eso “obedece a una mayor difusión de las vías de comunicación”. Es decir que cada vez que se publicita el número asistencia, las llamadas crecen.

Los investigadores insisten en que las llamadas a esa línea son señales que no pueden pasar desapercibidas. “Existe el mito que quien avisa no se suicida y también existe el mito que quien intenta suicidarse nunca llama”, advirtió González al mismo medio. 

En cuanto al posible “efecto contagio”, la profesora en psiquiatría Cristina Larrobla reconoció que “toda noticia de muerte, suicidio o guerra, sobre todo cuando involucra a un famoso, puede causar un efecto”. Pero ese efecto, explica, “estará dado por la personalidad de cada uno, por el tratamiento de la noticia y las herramientas disponibles en el contexto”.

Larrobla en una de las coordinadoras del grupo especializado de la Universidad de la República y dirigió una investigación sobre la publicación de noticias de suicidio en la prensa escrita uruguaya. En ella concluyó que “no había una relación entre las tasas de suicidio y la difusión noticiosa”.

Tanto González como Larrobla insisten en que “es bueno” que se difunda la vía de comunicación y que también “es positivo” que se hable del tema. El problema es cómo.

“La Organización Mundial de la Salud divulgó hace dos décadas unos manuales sobre el tratamiento informativo del suicidio: se recomienda consultar a expertos, se recomienda no ser sensacionalista, se recomienda no dar demasiados detalles de cómo se encontró al cuerpo sin vida ni cuál fue el método de suicidio… muchas de estas recomendaciones quedaron en el olvido con el caso García”, explica Larrobla.

El suicidio del “Morro” García fue tendencia de conversación en redes sociales y significó un pico de búsquedas de Google de la palabra “suicidio”. Esa secuela, dice Larrobla, “debería invitar a la reflexión”.