La canciller de Alemania, Angela Merkel, alertó este miércoles en su primera intervención pública dedicada expresamente a la emergencia del coronavirus que “se trata básicamente de ganar tiempo” para frenar los contagios y evitar que los hospitales se colapsen, y para que ese tiempo pueda ser empleado por los científicos en obtener medicamentos y vacuna.
En rueda de prensa en Berlín junto a Jens Spahn, ministro de Sanidad, y a Lothar Wieler, presidente del Instituto Robert Koch, la canciller de Alemania sentenció que “el coronavirus ha aterrizado en Europa, está aquí”, y que hay que tomar conciencia de eso.
La líder democristiana citó a expertos: “Si el virus está ahí afuera, la población no tiene inmunidad al virus, y todavía no hay terapias ni vacuna, entonces entre el 60-70% de la población podría infectarse”. Por tanto, argumentó Merkel, “el proceso debe focalizarse en no sobrecargar el sistema sanitario para ralentizar la propagación del virus”.
Merkel afirmó que “los países de Europa no deberían aislarse unos de otros”, y que no cree que cerrar fronteras sea la solución. Es el caso de Austria, que el martes cerró su frontera sur a los viajeros procedentes de Italia, que sólo pueden pasar con un certificado médico.
Pero Alemania ha suspendido la exportación de material sanitario como mascarillas, guantes sanitarios y ropa protectora, y pese a que Italia en la situación actual necesita urgentemente ese material, Merkel no dijo nada al respecto, salvo expresar su “profunda simpatía” por “nuestros amigos italianos”.
ATENCION | La Canciller de Alemania Angela Merkel dice que “Entre el 60 y 70% de los alemanes se infectará con el #coronavirus” y aseguró que su país “enfrenta un desafío que jamás había tenido”. pic.twitter.com/54VPlsBIsp
— Maihen (@MaihenH) March 11, 2020
La canciller y el ministro de Sanidad, Jens Spahn, insistieron en la recomendación de que se cancelen todos los actos públicos de más de mil personas, y preferiblemente también los de menos de ese número. Esta competencia es de las autoridades regionales (länder) y de los ayuntamientos, de modo que el Gobierno federal sólo puede recomendarlo.
En los contactos personales, Angela Merkel aconsejó renunciar al apretón de manos y sustituirlo por un “mirarnos a los ojos y sonreír un segundo más”. Según Merkel, la crisis del coronavirus “va a poner a prueba nuestra solidaridad, nuestra sensatez y nuestros corazones, y confío en que la superaremos”.

