Con las tabacaleras sin actividad desde que comenzó la cuarentena obligatoria, kiosqueros y distribuidores advirtieron que esta es la última semana con cigarrillos en Mendoza debido a la falta de stock.
El desabastecimiento encendió una alerta en los kioscos, explicó Gustavo Suárez, tesorero de la Cámara de Kiosqueros de Mendoza, dado que los cigarrillos representan el 50% de las ventas durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio.
“Perdimos el 70% de la facturación. De ese 30% que queda, la mitad es por cigarrillos y ahora no hay más. Están quedando algunas segundas marcas y muy poco de las más populares, pero después de esta semana no sabemos qué va a pasar”, detalló.

Por el momento, los kiosqueros se abastecen de lo que otros colegas venden al cerrar sus negocios. Desde la Cámara estiman que el 40% bajó las persianas durante la cuarentena, principalmente aquellos que se encontraban frente a puntos estratégicos, como escuelas o facultades y otros sitios que se encuentran cerrados.
“Ahora se suma el desabastecimiento total de cigarrillos. La gente no viene a comprar otra cosa; casi todo lo consigue en el supermercado. En el microcentro es peor porque hay lugares con dos kioscos por cuadra”, remató.
Flexibilizar
La Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA) está reclamando a los gobiernos de las distintas provincias que representan y a la Nación que habiliten a las tabacaleras a trabajar. Al mismo tiempo, desde las principales fabricantes de cigarrillos (British American Tobacco y Massalin Particulares) señalaron que ya no tienen stock.

“La misma cuarentena llevó a un aumento de la demanda. En el sur y norte del país, junto con las zonas alejadas de las provincias del interior ya es imposible conseguir. Estamos en una crisis severa“, mencionaron a El Sol desde las compañías.
En el escrito que enviaron a la Nación, las tabacaleras advirtieron que el sector “provee empleo a más de 200 mil personas de manera directa, y son más de un millón de personas las que dependen, directa o indirectamente, de la producción”.
Sin embargo, también advirtieron que no han recibido una respuesta positiva. En caso de que la cuarentena termine o se les permita trabajar, se calcula que en 3 días podrían abastecer las bocas de expendio, normalizando por completo la cadena en una semana.

“Están desesperados”
La ausencia de cigarrillos, sobre todo de algunas marcas, no pasó desapercibida para los consumidores. Desde el Depósito Avenida indicaron que la demanda los tomó por sorpresa.
“Es una locura, el teléfono suena permanente. Atendemos a puerta cerrada, pero aún así vienen y nos golpean. Están desesperados. Desde hace tres semanas empezamos a tener problemas para conseguir cigarrillos”, señaló el encargado del lugar, Esteban Figueroa.
La falta de actividad también generó problemas para que trabajen los distribuidores. En las sucursales de los miembros de la Cámara de Distribuidores de Tabacos de la República Argentina que se encuentra en Mendoza, cada vez se registra menos actividad. Algo parecido ocurre incluso en las fábricas de Buenos Aires, donde los únicos presentes son quienes integran el personal de seguridad.
