El economista Carlos Melconian analizó el anuncio de la salida de la empresa Falabella del país y afirmó que debe ser un “punto de inflexión” que abra los ojos sobre la situación de la Argentina, con un colapso del stock de capital y trabajo.
“Es un tiro en el corazón al capital y al trabajo. Esta destrucción va a determinar el crecimiento económico del futuro. Me preocupa que lo entienda la gente”, dijo el ex presidente del Banco Nación en declaraciones a Radio Mitre.
Para el economista, Falabella es una muestra del colapso en el stock de capital productivo, que incluye la inversión en maquinarias, equipos, infraestructura en general, construcciones no residenciales que determinan el crecimiento económico y que son impulsadas por el sector privado.
“En la Argentina hay una trayectoria de caída ininterrumpida, con excepción de 2017”, señaló y detalló que actualmente el stock de capital productivo está cayendo, en tasa de variación, al triple que en la época de la hiperinflación y al doble que durante la crisis de 2002.

Durante la entrevista recalcó que la inversión sobre el PBI representa la mitad que en 2011. “Al caer el flujo de inversión en una trayectoria, que no es solo Falabella, cae el stock de capital. La decadencia es cuando ni siquiera invertís para lo que se deprecia. Y estamos ahí. El 2020 va camino al récord”, anticipó.
El economista recordó dos fenómenos fuertes de inversión: a principios de los años 90, cuando hubo un shock genuino de inversión, y entre 2003 y 2008, cuando fue menos genuino porque se basaba en una “descomunal” licuación fiscal, con un superávit fiscal de 3 puntos del PBI.
“A este Gobierno lo mató la pandemia. No es 100% responsable, porque esto es una trayectoria y la pandemia blanqueó este quilombo argentino. Pero el Gobierno es responsable del pésimo diagnóstico que tiene en la cabeza”, aseguró.
Sobre las fuentes de trabajo, señaló que la Argentina no crea empleo privado desde 2017 y que se perdieron casi 1 millón de puestos de trabajo en 2019. “No es todo responsabilidad de este gobierno”, dijo. Un dato preocupante es que solo un cuarto (25%) de la Población Económica Activa son asalariados formales, esto no incluye monotributistas, sector público ni trabajo doméstico. “De la gente que está en condiciones de trabajar, solo un cuarto está como corresponde. Tienen mil quilombos las relaciones laborales en la Argentina”, agregó.
Para finalizar, criticó que el Gobierno vea como algo positivo que en una futura negociación con el FMI, el organismo le permite tener un 4,5% de déficit fiscal, en lugar de bajarlo de 8% a 2%. “Pasaste de recibir a 20 presidentes del G20 a tener que manguear al Fondo un 4,5% de déficit fiscal”, concluyó.
