Foto: El Sol

Luego de una serie de idas y vueltas, el Gobierno decidió dar marcha atrás y finalmente no aumentará la alícuota del impuesto automotor para los vehículos pesados, hecho que había desatado una serie de reclamos por parte de los transportistas.

En concreto, el Ejecutivo había enviado dentro de la ley de Avalúo e Impositiva un incremento de la alícuota del impuesto automotor para los rodados de más de 4.000 kilos del 0,3% al 0,8%.

En la práctica, esto significaba que con este aumento de la alícuota, un camión pasaría de pagar 400 mil pesos por año de patentes a 1.080.000 pesos en 2025, según informaron desde Asociación Propietarios de Camiones de Mendoza (Aprocam).

“La decisión de dar marcha atrás con esta decisión por la particularidad del sector, en la que casi la totalidad del activo de las empresas de transporte de carga (camiones) quedan gravadas”, explicó el ministro de Hacienda y Finanzas, Víctor Fayad.

Esta decisión se tomó luego de la última reunión entre Aprocam y el Ejecutivo que se realizó el pasado viernes. En aquel momento, Fayad afirmó que más allá de los beneficios vinculados a la reducción impositiva sobre el sector desde el 2017 hasta la fecha.

“La provincia había concentrado sus esfuerzos fiscales en la disminución de impuestos distorsivos, como la reducción de Ingresos Brutos a la actividad que pasó del 3,5% al 2% y también se ha planteado para el presupuesto del año que viene una reducción del sellado para inscripción de camiones cero kilómetros buscando facilitar la renovación de la flota”, indicó el ministro.

Como parte de la negociación para mantener la alícuota, se acordó con Aprocam la radicación de los camiones en Mendoza, siempre y cuando su función sea el traslado de mercadería desde y hacia la provincia, como también la compra y mantenimiento de las unidades en suelo mendocino.

Finalmente, quedaron puntos en discusión vinculados a los controles fitosanitarios en distintas rutas, como también el debate sobre la colocación de peajes en ciertos sectores.