Muchas dudas, pocas certezas y una gran incertidumbre rodea a Malargüe, epicentro de los dos casos de coronavirus confirmados este jueves en la provincia. De acerdo a la información oficial difundida, los infectados tienen 42 y 58 años, respectivamente, y nexo epidemiológico por haber estado en contacto estrecho con otro contagiado.

Uno de ellos es hijo del hombre de 85 años que falleció este martes por coronavirus y de la mujer de 84 que está internada en el mismo centro asistencial, también diagnosticada con COVID-19. El restante infectado es un médico de la Obra Social de los Empleados Públicos (OSEP).

Las autoridades, que descartan por el momento la presencia de transmisión comunitaria en el departamento, investigan el vínculo en común de los contagiados. Allí aparece la figura de otro médico, que es hermano del primero y colega del segundo. El profesional fue imputado por no cumplir con los protocolos de seguridad sanitaria para prevenir contagios.

La imputación contra el galeno es por incumplimiento de los deberes de funcionario público, ya que ingresó al centro asistencial a visitar a sus padres mientras estaban en aislamiento en terapia intensiva. Esa violación a los protocolos vigentes fue “un privilegio” que tuvo por ser médico, admitió Alfredo Martínez, director del hospital Regional de Malargüe.

El médico fue sometido a un primer hisopado, que dio negativo. Pero ante las sospechas, la Justicia ordenó la realización de un nuevo test cuyo resultado estará en las próximas horas para determinar si está infectado por coronavirus. Ese estudio se realizará en el laboratorio del Hospital Schestakow de San Rafael, lo que agilizará los tiempos. 

Según trascendió, sus padres estuvieron en Chile, donde habrían tenido contacto con italianos. Sin embargo familiares del matrimonio aseguraron que el viaje al vecino país se produjo a mediados de febrero, por lo que sospechan que el nexo epidemiológico es otro.

Otras versiones apuntan al alquiler de cabañas a turistas europeos o de contactos con trabajadores petroleros de otras provincias. Pero la investigación para confirmar cómo llegó el virus a Malargüe continúa ya que no hay un vínculo claro.

Lo que está confirmado es que el médico auditor de OSEP no cumplió con la cuarentena obligatoria, pese a convivir con sus padres en el barrio Parque. Así, antes de confirmarse que sus progenitores tenían coronavirus, siguió trabajando. 

La situación obligó a las autoridades de la OSEP a disponer que todo el personal de la sede malargüina “entrara en cuarentena a partir del jueves 9 de abril, según protocolo establecido”. Esa delegación es operada ahora por empleados derivados de San Rafael.

Pero ahora con el último informe dado por el Ministerio de Salud de la provincia, se confirmó el contagio de otro médico que se desempeña en esa obra social. Las sospechas de las autoridades sanitarias es que el contagio se produjo precisamente en ese ámbito compartido, pero el nexo epidemiológico todavía no está claro.

En tanto, la madre de Heine sigue internada en el hospital regional y se esperan otros estudios para confirmar si continúa infectada.