Por segundo año, Nicolás Maduro decretó el adelanto de la Navidad en Venezuela, en medio de la crisis social y política que vive el país caribeño. Así, la tradicional celebración comenzará este 15 de octubre.
Los medios afines al chavismo publicaron este jueves la imagen del dictador junto a su esposa, Cilia Flores, en un entorno navideño, sumado a una imagen de la Virgen María con Jesus entre sus manos.
“Impulsamos la soberanía alimentaria”, señala el slogan, aunque por el momento se desconoce cuál es el alcance de esta medida.
Es la segunda vez que Maduro decide adelantar la Navidad. En 2019 apeló a esta estrategia y en ese momento señaló: “Nada ni nadie nos va a quitar la felicidad y la Paz del pueblo, que recibe la Navidad con un país en tranquilidad y que se prepara para tener un año 2020 de desarrollo y prosperidad. ¡Defenderemos la Paz de Venezuela!”
Por otra parte, este miércoles, Maduro, anunció que se podrán reabrir los puntos turísticos a partir del 1 de diciembre y que estudiará la flexibilización vigilada para reactivar la economía en la época navideña.

Maltrato policial a venezolanos que se exilian
En tanto, la oposición de Venezuela denunció este jueves los “robos, vejaciones y humillaciones” a los que los funcionarios de seguridad del Estado “someten” a compatriotas que caminan hacia la frontera con Colombia para huir de la crisis del país caribeño, “inducida por el régimen de Nicolás Maduro”.
La denuncia, hecha pública por Carlos Valero, diputado y miembro de la Comisión de Política Exterior de la Asamblea Nacional (AN), señala al presidente Maduro por incitar a policías y militares a maltratar a quienes deberían proteger.
“El discurso del odio del régimen de Maduro contra los hermanos que han huido de la crisis económica tiene en los policías y militares una caja de resonancia. Nuestros hermanos están siendo humillados, robados y vejados por quienes se supone deben protegerlos”, expresó el parlamentario.
Valero alertó, además, de una nueva oleada de emigrantes venezolanos que están saliendo “caminando y en cola” desde las ciudades del interior del país hasta la frontera “para salir por las trochas hacia Colombia y otros países de la región en búsqueda de mejor calidad de vida”.
