Aunque el aislamiento obligatorio impide la circulación de quienes no están exceptuados, sobre todo en zonas céntricas, las autopistas y calles internas de los departamentos tienen su vida durante la madrugada. Por eso, es importante que los conductores tomen conciencia de la velocidad a la que circulan y que suelen despertar a los vecinos cuando pasan aceleradísimos.