Apenas se vean hoy, antes del mediodía, Alfredo Cornejo puede que le comente al presidente Mauricio Macri, que las últimas encuestas que maneja en la provincia le están indicado una mejoría en la intención de voto a su favor, similar a la que está demostrando tener la fórmula del oficialismo a nivel nacional, al haber remontado o recuperado unos 6 puntos. “No alcanza para ganar, pero al menos se han achicado las diferencias”, es probable que le agregue a este comentario y como buena noticia de recibimiento el gobernador, a quien busca la reelección en octubre, tras las PASO del 11 de agosto. 

Macri llega hoy a Mendoza en un típico viaje relámpago de campaña. Junto a Cornejo, al precandidato a vicepresidente que lo acompaña en la fórmula, el peronista republicano Miguel Ángel Pichetto, algunos intendentes y un puñado de funcionarios, se dirigirá hasta la intersección de la ruta 40 y la provincial 143, en Pareditas, para dejar inaugurada la nueva traza de la ruta hasta El Sosneado, entre San Rafael y Malargüe.

Son 140 kilómetros que se han terminado, finalmente, luego de años de construcción y de muchas idas y vueltas. A dos días de que se inicie la veda que rige para los gobiernos para realizar inauguraciones de obras en medio de una campaña electoral, Macri y Cornejo cortarán la cinta simbólica y protagonizarán un acto que se transmitirá en vivo para los medios que opten por tomar la señal. Luego retornarán hacia el Gran Mendoza.

En el carril Rodríguez Peña, en Godoy Cruz, visitarán la fábrica de calefones solares Energe, de Alexis Atem, a la que el presidente le adquirió en el 2016 un calefón que se instaló en Olivos. Hay un motivo especial por el cual Cornejo le sugirió y preparó a la presidencia la visita a la empresa de Atem: viene de ser incluida en uno de los bonos fiscales que implementó el gobierno para incentivar la inversión privada. Además, lo asumen, al joven empresario, como una suerte de ejemplo de emprendedurismo que la administración de Cornejo y también la nacional quieren impulsar.

Luego, a las 15, de acuerdo con el menú de actividades de campaña que se ha elaborado, Macri presidirá un acto en el Bustelo, al que han sido invitados los candidatos regionales del oficialismo nacional, los de San Juan y los de San Luis.

En términos de estrategia de campaña, Cornejo se ha resignado al laboratorio de Durán Barba y de Peña, quienes entornaron siempre a Macri y no dejaron espacio para que el radicalismo, socio principal del PRO en la coalición, impusiera algunas de sus propuestas. En verdad, el radicalismo que conduce Cornejo a nivel nacional, intentó hacerle cambiar o virar algunas de las medidas económicas que más dudas han causado en el electorado, por el resultado que han tenido claro está, sobre lo que pretende la administración de gobierno.

A mediados de la semana pasada, en aquella reunión de Parque Norte que significó el inicio de la campaña del oficialismo, el radicalismo tuvo la confirmación de por dónde se moverá el tándem del Ejecutivo para intentar retener el poder: todo se circunscribe a la polarización extrema con la ex presidenta y a “una cuestión de fe”, según dicen irónicamente en el entorno del gobernador mendocino. Y más allá de lo que piensen los radicales, acostumbrados a otro estilo, formas y modos de hacer y de llevar adelante la política, la realidad parece darle la razón al ecuatoriano y al jefe de Gabinete nacional, al menos en cuanto a diseño y estrategias de campaña.

En Mendoza, Macri ha mejorado seis puntos en cuanto a intención de voto, pero todavía está por debajo de la fórmula del peronismo que tiene a Cristina Fernández como aspirante a vice. Cornejo, en cambio, le lleva entre quince y veinte puntos de ventaja a Marisa Uceda, la precandidata a diputada nacional que encabeza la fórmula en la provincia. La incógnita es develar qué hará traccionar la fórmula oficialista, si Cornejo hacia arriba o Macri hacia abajo. Nadie lo sabe todavía y es obvio que dependerá de factores varios, entre ellos la marcha de la economía. Uceda, en cambio, sabe muy bien, como su mentora, la aspirante a la gobernación por el perokirchnerismo Anabel Fernández Sagasti, que su suerte está atada desde ya a la economía, pero por sobre todo a la figura de la ex presidenta que retornó al país el último viernes, luego de haber viajado a Cuba, y que se la espera para las próximas semanas en Mendoza para la presentación de su libro Sinceramente.

Tras la presencia de Macri hoy en la provincia y su posterior periplo por el resto del país, la política local volverá a transitar los asuntos que dejó la última semana, más que nada en modo de repercusiones. Está claro que el paquete de las cuatro obras que propuso discutir el oficialismo y de la que sólo se aprobó en la Legislatura el endeudamiento para la reconstrucción de la Panamericana (ruta 82) seguirá animando la campaña. Porque de los tres restantes, es la del GIRSU (esa planta de tratamiento de residuos proyectada para el Gran Mendoza) la que emerge como destinataria de todas las visiones y atenciones. Como su tratamiento en la Legislatura ha quedado para luego de las elecciones provincial del 29 de setiembre, correría el riesgo de quedarse sin el financiamiento blando que propone el BID. Esta obra contaba con un subsidio total durante la gestión de Francisco Pérez, luego se cambió a préstamo y ahora se enfrenta a quedar relegada por un emprendimiento radicado en Catamarca. La novela de las cuatro obras, un culebrón estrenado para estas elecciones, lejos está de acabarse prometiendo capítulos con muchos fuegos de artificio.